jueves, 4 de noviembre de 2021

El pintor de almas.


 

El pintor de almas.



...-¡ Que descripción, y los rasgos del rostro, perfectamente dibujado, parece que estoy observando a la persona en cuestión, vaya genio tenemos en el pueblo !.


...- Es increíble, la capacidad de memorización que posee, como recuerda aspectos de las vidas de los sujetos, que hace ya largas décadas que fallecieron.


...- Es muy inteligente, siempre lo ha sido, aunque es una persona muy solitaria, que vive en un mundo apartado de esta sociedad nuestra, pues que yo sepa, nunca se ha visto asistir a ninguna fiesta relacionada con el pueblo, ni asistir a actos públicos.


...- Yo creo que es un bohemio, que posee un extraordinario coeficiente de inteligencia y lo demuestra en el dominio de las ilustraciones y en las memorizaciones, que hace de nuestros antepasados.


...- Os puedo decir que antes, en su adolescencia, no era así, pues era una persona risueña, extrovertida, el cual cambió, con la muerte de su primo hermano, volviéndose, huraño. retraído y tímido.


...- ¡ Es un friki, pasa media vida en el cementerio, yo lo he visto, hasta dibujar a las personas fallecidas, que poseen el rostro en las lápidas !.


...- Pasa media vida en el cementerio, desde que falleció su primo hermano, pues los dos eran como uña y carne, siempre unidos, juntos.


Son solo, algunas de las exclamaciones y aseveraciones, de algunos vecinos del pueblo, en sus conversaciones diarias, al contemplar como Javier, plasma, en bellas ilustraciones, personas fallecidas muchos años atrás, y en las cuales describe aspectos de su vidas, con todo tipo de detalles, los cuales dejan a las personas que lo siguen en la red social, anonadadas y boquiabiertas.


Hace ya algunos meses, las personas que visitan, con asiduidad la red social Facebook, se llevan una grata impresión, al contemplar publicadas, en bellas ilustraciones y perfectas descripciones, personas fallecidas, muy queridas en el pueblo que causaron hondas sensaciones y recuerdos. Esas personas hoy día, siguen presentes en nuestras vidas, gracias a las ilustraciones y descripciones de Javier.


De aspecto flaco, enjuto y escuálido, su rostro mortecino, pálido y desvaído, sostiene una nariz, pequeña, puntiaguda, con grandes orificios nasales, lo que la hacen extremadamente ancha, dando la sensación, al mirarlo de perfil, que no resalta el relieve. Sus ojos, con el iris de color marrón, están ligeramente caídos, sobre las pestañas inferiores, dando la impresión, y un aspecto de somnolencia continua. Por último, el cabello de color castaño, abundante, cubren unos oídos, con orejas demasiado grandes, en comparación con el resto del rostro, donde una boca pequeña, de labios carnosos, diversifica todo el contorno.


Nacido, en el “Corralon”, popular barrio del pueblo, de pequeño solía visitar, a su padre, que trabajaba en el malacate. Allí, sobre un montículo de tierra, y en papel de traza, con la ayuda de un carboncillo, solía dibujar todo el contorno de los bellos paisajes que circundaban el lugar. Al declararse su zona, como peligrosa, un nuevo cuartel fue entregado a su familia, en la zona de barriada de Santa Barbara. Desde allí, junto a su primo hermano Sebastian, solían hacer incursiones, sobre la zona donde desarrolló toda su infancia, y los dos recreaban pasajes, de la historia de España, disfrazados de moros y cristianos. Ya por las noches, acudía a casa de su abuelo, donde este solía dar lecciones de historia y sobre todo con las personas que forjaron, fraguaron y proyectaron la historia del pueblo, con personajes como Luciano Escobar y Ernesto Deligny.


La pasión por la pintura, le sobrevino al contemplar a mediana edad, unos bocetos realizados por Bartolomé Rodriguez, desde entonces, quiso emular los trazos realizados por el genial pintor, pintando sobre todo las múltiples cortas que circundan el pueblo y los emblemáticos edificios, construidos en tiempo de la compañía inglesa. Esta pasión por la pintura, la continuó todos esos largos años de su infancia y adolescencia, hasta que el fallecimiento de su primo a temprana edad, lo sumió en una profunda depresión, de la cual resurgió con la ayuda de nuevo, de la pintura y una extraña música denominada metal gótico, donde las voces guturales masculinas contrastan con las dulces melodías de voz femenina.


Al ser hijo único, sus padres se volcaron, en su educación, aunque los estudios no le atraían, pues solo las bellas artes, cautivaban su atención. También ya desde pequeño, quedó patente, su capacidad de memorizar, sobre todo personas fallecidas, a las cuales había observado muy poco tiempo. Estas practicas a veces, asustaban incluso a su madre, pues ni ella poseía los profundos conocimientos, sobre las personas, que poseía su hijo, a pesar de los años de diferencia.


Al fallecer, su madre, todo el pueblo creyó, que nuevamente volvería a visitar el profundo abismo que es la depresión, aunque esta vez, al contrario que ocurriera con su primo hermano, el fallecimiento de su primogénita, lo asumió con absoluta tranquilidad, ya que esta familiarizado con el camposanto y todo el halo de misterio que rodea estos lugares sagrados. Es, desde el fallecimiento de su madre, cuando Javier, comienza a escribir y publicar en la red social, fantásticas ilustraciones y descripciones de personajes fallecidos, que fueron populares en los ambientes del pueblo....


...-Eleuterio, lucía aspecto, de actor de hollywood de los años cuarenta, con el pelo engominado, el cual se ajustaba perfectamente, a los contornos de su cabeza, resaltando todo el rostro. Eterno galán, se dice que en sus cincuenta años de vida, amó a mas de cien mujeres, entre jovencitas y maduras, por eso los varones del pueblo lo odiaban e idolatraban, a partes iguales. En el trabajo que desarrolló, en las oficinas generales, fue todo un ejemplo, así lo demuestra las continuas muestras de afectos, dirigidas hacia su persona, por directivos de las minas. Bien acicalado y compuesto, salía por las tardes por el barrio del casino viejo, miradas insinuantes con las féminas, bastaban para crear un código y a la caída de la tarde, cuando el crepúsculo vestía de luto el pueblo, una señal en la ventana o postigo, bastaba, para que ella tuviera todo preparado para la cita, rápida, precisa, que dejaba en ambos el dulce sabor de la seducción, ejecutada, de manera magistral, el perfecto amante, al cual se le apodó, Rodolfo Valentino . También destacó en el mundo del juego, cuando estaba prohibido, jugar por interés, solía acudir hasta una casa, donde se reunían varias personas. Allí, jugaban hasta el amanecer, juegos de naipes, donde se manejaban importantes cantidades de plata,(como diría un argentino) personas acomodadas del pueblo. En su juventud, destacó en las filas del club, aunque una repentina lesión, hiciera que se retirara, de una más que prometedora carrera de futbolista. Aunque como dije, amó a más de cien mujeres, nunca se enamoró, aunque a decir verdad, creo que su único amor fue, el que me confesó, poco antes de morir...una señorita de origen inglés.


De esta forma, describía Javier, a un vecino del pueblo, muy popular en la década de los años cincuenta. Personaje al cual, tuvo poco tiempo de conocer, pues fallecía cuando aún Javier, no había cumplido los ocho años de vida. Tras publicar, con ilustración y descripción, al personaje, toda una oleada de comentarios, se produce, con felicitaciones, enhorabuenas y cumplidos, que Javier agradece, respondiendo con educación y respeto. Aunque también de manera privada se producen mensajes, que es recogido a través de whatsaap y messengers...y entre vecinos y vecinas, las conversaciones giran en torno al personaje de manera privada....


...-Fíjate Pepi, a quién ha descrito hoy Javier, a Eleuterio el (Rodolfo Valentino) del pueblo y ha puesto una fotografía suya, que yo recuerde , nunca vi una instantánea, pues no le gustaba que nadie lo fotografiara..huyy ahora al ver la ilustración de Javier, lo he recordado y me ha producido un hormigueo por el cuerpo... que guapo era y lo bien que seducía...sabes que a mi me sedujo, y caí rendida a sus brazos, aproveché la ocasión que mi marido tenía el turno de noche y ya sabes, la clásica señal en la puerta, y vino y me sedujo, que momento, para que hubiera durado eternamente.


Asevera Pepi, en su conversación privada, con su amiga Juani.


...-¡ Te sedujo, Eleuterio, que pillina eres, nunca me lo habías contado, pues te digo que a mi también me sedujo, y te lo voy a contar, ya que tu me lo has contado.... Nos vimos en el pozo de Tejera, y solo con su mirada caí rendida, pasados unos días, el sabía que yo acudía por las tardes, al huerto de mi abuelo, a recoger los huevos. Me lo encontré junto a los pinos, dijo que venía a recoger piñas y me pregunté que raro, si aún no es el tiempo, tras unas palabras, caí rendida a sus pies y me sedujo en la choza de mi abuelo, solo recordarlo, me produce escalofríos.


También la incertidumbre, pues nadie recuerda poseer fotografías de Eleuterio, pues era una persona que protegía mucho su identidad y no quería que nadie inmortalizara sus instantáneas, por eso entre vecinos se producen conversaciones, que derivan en preguntas sin respuestas....


...-De donde ha sacado este tipo, una fotografía de Eleuterio, si es que no tiene, podría haber tenido del servicio militar, pero se libró por los pies planos, es todo un misterio y es que la ilustración está realizada, igual que si estuviera posando para el.


Asevera Juan, que conoce bien al personaje.


...-Este tipo, Javier, como sabes, es más raro que un perro verde, se lleva parte del tiempo en el cementerio, visitando nichos, una rara afición, aunque no sé como ha podido, plasmar en la ilustración el rostro, pues como bien dices, no existen fotografías del sujeto.


Responde Antonio, con las mismas dudas que Juan.


...- Pues mañana iré a visitar el nicho, hablaré con Cristobal, que me diga el lugar y lo visitaré, solo para salir de dudas.


Asevera Juan.


Es finales del mes de octubre y todo el pueblo participa en la limpieza y cuidado, de los nichos de sus seres queridos. Juan, con la información dada por Cristóbal, se dirige hacia el lugar del cementerio, sabe que no tendrá problemas, pues las numerosas personas congregadas en la limpieza y cuidados, le darán el lugar correcto del nicho. Con la indicación dada por Cristóbal, Juan se dirige hacia el lugar sin tener que preguntar, muchas personas, se afanan en la limpieza de nichos, mientras personal contratado por el ayuntamiento, realiza labores de conservación. Por fin Juan, ha llegado, hasta el lugar y un ligero escalofrío recorre su considerable cuerpo de metro ochenta centímetro, al comprobar que sobre el nicho no hay nada, tan solo una pequeña copa de imitación plata, que sostiene unas rosas.


...-No hay nada, como suponía, no existe ni una fotografía, de donde coño (perdonad por la expresión vulgar) ha sacado este tío la fotografía.


Mientras vuelve para casa, trata de buscar a Javier, por todos los recovecos del camposanto, sin obtener resultados y hace ademán de ir a su casa a preguntar, pero declina.


Pasados unos días, en que ya las fechas de todos los santos ha pasado, el cementerio vuelve a recobrar de nuevo, la paz, sosiego y tranquilidad absoluta, aparece Javier, por el cementerio y se dirige hacia el nicho de Eleuterio. Es ya casi tarde cerrada y el crepúsculo está a punto de envolver de oscuridad los pasillos, de flores naturales marchitas, que los familiares pusieron a sus difuntos días pasados. Frente al nicho de Eleuterio, se detiene Javier, y tras pronunciar unas ininteligible frase, una espesa niebla aparece, vaporosa, gaseosa, flotante que va cogiendo apariencia humana, mientras en el cierre de vidrio, aparece una frase....


...Que tal, reaccionó las personas al contarles mi vida.


- Genial, fenomenal, gracias Eleuterio.


Contesta Javier.


El pintor de almas.


Un relato original de Marcos Tenorio Márquez.

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