Recuerdos de Tharsis
El malacate.
Paseo por las inmediaciones donde antes se
alzaba altivo el gran malacate, cierro los ojos
y recuerdo su enorme
estructura de acero e hierro revestida de
negro. Desde su privilegiada atalaya se observaba
el pueblo casi en su
totalidad. Silencioso, cómo un faro en la oscuridad, que
orientara los barcos, hasta buen puerto,así se
distinguía,desde
cualquier rincón del pueblo. Desde pequeño,cuando
acompañaba a mi abuelo Juan al huerto, preguntaba..
¿Abuelo?.. ¿Que
es aquello?.. mi abuelo alzaba
su mirada de reojo y respondía
¡Aquello!....una pausa para pensar
la
respuesta y respondía....aquello que ves allí tan negro,es un
malacate donde llevan a los niños traviesos.
Mi curiosidad de ese modo quedaba
apaciguada,así mi abuelo con dicha
respuesta me mantenía alejado de aquel
lugar,peligroso para cualquier persona ajena,dónde
los hombres bajaban a la contramina desde
un enorme ascensor.
Poderosos cables de acero los conducían al interior
de la mina. Una vez en el interior cada uno tomaba su destino,
los
estibadores colocaban gruesas vigas
para sujetar el techo de las galerías
y procurar que no se produjera
derrumbes. Los picadores con picos y barrenas taladraban el
duro mineral,sus rostros ennegrecidos levemente
iluminados
por la tenue luz del
candil,reflejaban la dureza del
trabajo, gotas de sudor
afloraban sobre sus
torsos,ennegrecidos,trazando,perfilando y coloreando la piel,
impregnada de partículas de color ébano,destacando sólo el
blanco de los ojos. Brazos de acero,surcadas
por venas de titanio, transportaban el mineral
en vagonetas,hacia el
exterior de la mina. Terminada la jornada,
cansados y agotados, regresaban al exterior, dónde la
luz de sol,cegaban
sus ojos,delicados y sensibles,por la oscuridad reinante,existente
e imperante.
Tras la ducha regresaban a sus hogares, sus mujeres
habían estado rezando a Santa Barbara,para que les
protegiera y
ayudara. Tras la comida una pausa,un cigarrillo encendido y
los hijos que se acercaban y preguntaban curiosos
¿Papá?
¿Cómo te ha ido hoy en la mina ?..-bien hijo, me ha ido
bien.....siempre la misma respuesta para mantenerlos felices y
que no sufrieran. Una reparadora siesta hasta la
tarde,dónde el café estimulaba y reformaba. El gran
circulo minero
reunía a buen número de mineros, que tras la dura jornada
relajaban su cuerpo y mente,con el chasquido de las fichas de
dominó,naipes de la baraja española,o las carambolas
del billar. Otros por el contrario acudían a los
huertos que
se ubicaban por los alrededores del pueblo,entre
pepinos,tomateras y pimientos,lograban recaudar un sustento
extra
para ayudar al mísero
sueldo. Terminado el trabajo,las
herramientas quedaban bien guardadas,en
pequeñas
chozas,construidas con piedras de la mina,recubiertas de
carbasa e impregnadas de cal,los tejados sostenidos por vigas
de madera,relucían con los reflejos dorados de las
tejas,apaciguando las extremas temperaturas.
Los bailes en los
cuarteles constituían un
aliciente para contactar con
jóvenes mineras. Miradas
insinuantes,sugerentes,provocaban los primeros amagos,intentos e
indicios de un posible noviazgo,que terminaba ante el
altar de la ermita,tras unos años e incluso décadas de
respeto,deferencia y cortesía. Los domingos el fútbol
acaparaba
toda la atención,para terminar por la noche ante la gran pantalla
de cinemascope,dónde parejas de novios ya formalizadas
acudían para dar sus primeros
besos,contemplando películas,emotivas,románticas y
apasionadas de todo tipo de
género...suspiraban las novias con Clark Gable,ellos con Vivien
Leigh. Mientras "Que verde era mi valle" entristecían con
el amor imposible de un cura y una feligresa, bajo el marco
de las minas de Gales, para terminar con "Las
uvas de la
ira" magistral,lírica y comprometida, dirigida ambas por el
genial director John Ford. Los lunes vuelta al trabajo,siempre
bajo la insinuante sombra de la muerte,que aguarda en
cualquier rincón preparada con la guadaña,para segar la vida
del
pobre minero que trataba de olvidar e ignorar los peligros de la
mina,silbando una alegre canción.
Una sirena a deshora alertaba a la población,los corazones
comenzaban a palpitar.... ¿Qué ha pasado?.....las
primeras
noticias llegaban hasta el
lugar........... ¿Un derrumbe en la
mina?... la angustia y la
inquietud se
apoderaba de la población,poco más
tarde los infortunados mineros eran
izados a la superficie. Sus cuerpos
tapados con sábanas blancas,impregnadas de rojo de la
sangre. Momentos de intenso dolor de llanto y
angustia,como un
puñal clavado en el corazón, así
recibían los familiares a las victimas. El
último adiós,dónde todo el pueblo
participaba,consolaban a las familias de la tragedia pasada.
En el epitafio de la lápida,de mármol negro con letras de
color dorado...Rezaba
Tu desconsolada esposa,padres e hijos jamás te olvidaran.
Marcos Tenorio Márquez 2011.
viernes, 18 de octubre de 2013
martes, 15 de octubre de 2013
Homenaje a Sir Edgar Allan Poe.............El Cuervo.
El Cuervo.Edgar
Allan Poe
(Boston, 1809 - Baltimore, 1849)
Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es —dije musitando— un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más.”
¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.
Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
“Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más.”
Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
“Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón
imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía.”
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.
Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”
Apenas esto fue, y nada más.
Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
“Ciertamente —me dije—, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio.”
¡Es el viento, y nada más!
De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.
Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
“Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—,
no serás un cobarde,
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”
Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: “Nunca más.”
Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
“Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas.”
Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”
Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
“sin duda —pensé—, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de ‘Nunca, nunca más’.”
Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir granzando: “Nunca más.”
En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!
Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
“¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabolica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”
Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!
(Boston, 1809 - Baltimore, 1849)
Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es —dije musitando— un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más.”
¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.
Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
“Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más.”
Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
“Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón
imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía.”
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.
Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”
Apenas esto fue, y nada más.
Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
“Ciertamente —me dije—, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio.”
¡Es el viento, y nada más!
De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.
Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
“Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—,
no serás un cobarde,
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”
Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: “Nunca más.”
Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
“Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas.”
Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”
Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
“sin duda —pensé—, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de ‘Nunca, nunca más’.”
Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir granzando: “Nunca más.”
En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!
Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
“¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabolica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”
Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!
jueves, 12 de septiembre de 2013
Alzheimer,una enfermedad silenciosa e implacable.
Alzheimer...una enfermedad silenciosa e implacable.
.......La familia Rodríguez,estaba formada por ocho miembros,además del padre y la madre,y vivían alojados en uno de
los cuarteles de la calle San Ernesto. José, que así se llamaba el padre,trabajaba cómo camionero en las minas de
Tharsis, transportando algunas veces mineral y otras estéril,hasta los grandes vaciaderos que circundan los alrededores
de la mina. Eran tiempo difíciles ,su mujer Josefa, se las tenía que ingeniar para reunir todos los días,comida necesaria
para sustentar las necesidades de la familia,así cómo calzado y ropa de abrigo,amén de material escolar para los más
pequeños...los mayores de la familia aún en la adolescencia,pues no había una diferencia abismal con los más
pequeños,ayudaban a sus padres en lo que podían. Los cuarteles al carecer de agua potable,había que transportarla desde
los grifos y filtros repartidos por el pueblo,esta tarea estaba encomendada a los adolescentes, que recogían el agua en
cubos,para llevarla hasta el hogar y depositar en un gran bidón,el cual alojó en su tiempo alquitrán para el asfaltado
de carreteras. Estos trabajos y el cuidado de los pequeños,hacían que el vinculo familiar uniera más a la familia en
torno a la figura de sus padres.
Una de las tardes,una noticia se extendió como un reguero de pólvora por todos los habitantes de la mina,un camión había
volcado en uno de los vaciaderos, provocando la muerte del conductor,Josefa se encontraba en esos momentos preparando
unos dulces,para la llegada de la Semana Santa,ajena al accidente. Un rumor de voces lejano, llegó hasta su corazón,
intuyendo que algo había pasado,dejando la masa de los dulces,se acercó hasta la esquina cercana y allí pudo asistir a la
trágica noticia que comentaban el resto de vecinas...había visto un accidente en uno de los grandes vaciaderos,pero aún
se desconocía el nombre de su conductor. Con un nudo en la garganta,Josefa,se marchó a toda prisa hasta el lugar del
accidente,que estaba acordonado por efectivos de la guardia civil,los cuales impidieron que Josefa llegase hasta el
mismo lugar. Poco tiempo después,el capataz,abrazado a Josefa,daba la trágica noticia del fallecimiento de José.
La noticia del fallecimiento de José,produjo en Josefa,un estado de ansiedad y depresión,pues su compañero aparte de
buen padre,constituía para ella un apoyo moral para resolver los innumerables problemas que surgía con los años en la
familia numerosa. Con lágrimas en los ojos recordaba, visionando fotografías antiguas,el día de su boda,la primera
comunión de uno de sus hijos y sobre todo,los cumpleaños,pues para José,el aniversario de uno de sus hijos constituía
todo un acontecimiento,que celebraba con toda la familia reunida en torno a una humilde mesa,en cuyo centro se levantaba
una tarta de elaboración casera,con una vela en el centro que debería apagar de un fuerte soplido el hijo que cumpliera
un año más de vida.....con el fallecimiento de José,la alegría de la casa se volvió tristeza,el pequeño sueldo de viuda
de Josefa no era suficiente para poder mantener a la familia,así que Josefa tomó la decisión de trabajar,primero como
sirvienta en una casa de los jefes de la mina,para después en tiempo de verano,pintar casas y cuarteles con cal. Gracias
a esta pequeña ayuda,Josefa,podía alimentar y vestir a sus pequeños,sin la ayuda de nadie.......los domingos se
trasladaba hasta el cementerio municipal,acompañada de uno de sus hijos mayores,y limpiaba con sumo cuidado la lápida de
su esposo,cómo si lo tuviese delante,contaba el día a día de la familia,los cumpleaños de los hijos,a los que José,le
hacía tanta ilusión,de este modo y de manera semanal,Josefa,le dedicaba unas horas a su difunto y mejor padre José.
Con el paso de los años, los hijos mayores fueron abandonando el hogar,hasta prácticamente quedarse sola con el más
pequeño. La casa que en otros tiempos bullía de vida,ahora sólo quedaba en el recuerdo,un recuerdo que se tornaba
melancolía al recordar los buenos momentos vividos en aquellas cuatro paredes. Sumida en un sueño profundo su rostro
dibujaba una sonrisa..y recordaba...""Josefa,ten cuidado de coger mucho peso,pues estás embarazada de tu primer hijo
y......¡¡Descuida cariño,tengo cuidado....a propósito José,cómo se llamará nuestro primer bebé!!....ah,pues no lo había
pensado,pero podemos llamarle por mi padre..¡¡Si es varón Manuel,y si es hembra Manuela!!....muy bien,así será
cariño.......¡¡Josefa, ten cuidado de coger peso,deja que te ayude Manuel o Dolores,a ver si nuestro hijo que hace el
número ocho,va a venir con problemas,pues su siete hermanos han nacido fuertes y hermosos......¡¡Descuida cariño,tengo
cuidado...a propósito,que nombre vamos a dar a este nuevo bebé que se aproxima!!.ah,pues no lo había pensado,a ver que
piense..Manuel,Dolores,Juana María,Blás,Francisco,Teresa,Sebastián ...pues ya tenemos toda la familia,le pondremos un
nombre que venga en la biblia.....de pronto,el dulce sueño de Josefa se disipó,y el silencio de la casa se tornaba
sepulcral,sólo roto por el reloj de cucu que marcaba las horas. Al poco rato Moisés hacia acto de presencia en la
casa,aquel bebé, el último hijo de la familia,era ahora un joven a punto de entrar en el servicio
militar.....¡¡Mamá,sabes que mañana es mi cumpleaños!!...no,hijo, no lo sabía,cómo tu difunto padre,era el encargado de
estos menesteres,yo lo había olvidado...........hay mamá,te acuerdas de todo lo antiguo y no recuerdas mi cumpleaños que
es mañana,parece que estás perdiendo la cabeza.
Bueno hijo,ya he preparado la tarta,cómo hacíamos con papá,ahora tienes que apagar estas 20 velas,tus hermanos se
acordarán de ti en este día tan especial y te mandarán sus felicitaciones.......¡¡Cómo celebrábamos,estos días con tu
padre,le encantaba,se disfrazaba,tocando la guitarra,le hacía mucha ilusión estos días de cumpleaños,ver que la familia
crecía sana y que sus hijos eran felices,con toda la humildad del mundo,el se sentía un hombre realizado!!....bueno
mamá no sigas,que siempre acabas igual con las lágrimas y el llanto..sé que papá fue muy bueno para ti y mis hermanos y
hombres cómo mi padre,siempre lo llevaremos en nuestro pensamiento...mamá pronto me marcharé al servicio militar,y
quiero que te vayas con algunos de mis hermanos,pues aquí sola puedes contraer algún tipo de depresión.
Josefa quedaba sola en la casa,su hijo Moisés fue destinado en el cuartel de Isla Chica,en Las Palmas de Gran
Canarias,si hubiese querido se hubiera librado del servicio,por ser hijo de viuda,pero Moisés tenia ilusión,de poder
realizar el servicio militar y servir a la patria....Josefa,por su parte, continuaba con su triste proceso de deterioro
cognitivo,olvidando por completo dónde había puesto el monedero para hacer la compra,buscando por toda la casa,y
finalmente encontrando en un lugar en el cual no lo había guardado jamás ,estas pequeñas perdida de memoria,pasaban
desapercibidas para Josefa,al no mostrar interés , pues todo achacaba a sus dolores de cabeza,a los cuales ponía remedio
con calmantes vitaminados. En las Palmas de Gran Canarias,Moisés,seguía manteniendo con regularidad,correspondencia con
su madre,pero algunas veces,no entendía muy bien lo que su madre escribía en las numerosas cartas que recibía,por lo que
Moisés achacaba al estado de visión de su madre que no era el más optimo...en una de las últimas cartas recibidas,Josefa
decía a su hijo,que tenían que abandonar la casa,pues la proximidad de la mina,había declarado la zona como peligrosa,y
que en un plazo corto de tiempo,debían abandonar su hogar,hasta otra zona de Tharsis........casi dos años después de
ingresar en el servicio militar,Moisés, se licenciaba y regresaba a su hogar en la calle San Ernesto,una calle que
encontró desolada,numerosos vecinos habían marchado,a otras zonas de España y la calle que en otro momento gozaba,de
gran popularidad,ahora se encontraba casi vacía.
Josefa recibió con gran alegría la llegada de su hijo,por fin había cumplido su ilusión de formar parte del ejercito
español y ahora se encontraba en su hogar. Moisés, encontró a su madre un poco descuidada de aspecto,en estos dos largos
años de servicio,su madre aparentaba más edad,pero restaba importancia, pues su madre había criado ocho hijos quedando
viuda a temprana edad...pronto,recibieron una carta en la cual debían abandonar el hogar,pues su nueva casa en la calle
Luciano Escobar,estaba lista para acogerlos......afligidos y consternados,abandonaron la casa de la calle San
Ernesto,muchos recuerdos quedaban en aquellos muros,sus ocho hijos nacieron en aquellas cuatro paredes,allí celebraron
junto a su esposo José,cumpleaños,comuniones y todo tipo de acontecimientos...........la nueva casa de la calle Luciano
Escobar,había pertenecido a una familia que había emigrado a Barcelona,la casa formada por dos "cuarteles" y enfrente
una pequeña cocina,poseía todo lo necesario para madre e hijo. Cerca de la casa estaba la plaza con el economato,y varias
tiendas de ultramarinos cómo Salva y García,pronto Josefa,de carácter alegre y abierto,hizo buena amistad con sus
vecinas.
....Corría el año de 1977 y Tharsis,comenzaba la labor de alcantarillado,por las zonas del pueblo que aún no
disponía,así cómo agua corriente por el sistema de tuberías. Numerosos compresores taladraban la dura roca,dando
trabajo a una juventud inmersa en el paro y el desencanto,Moisés, encontró trabajo cómo peón de albañil,junto a
Felipe,que manejaba un martillo compresor,retirando la roca con ayuda de una pala que,Felipe,había convertido en
pedazos. Josefa por su parte continuaba con su proceso de deterioro,lento pero implacable,sus dolores de cabeza
comenzaban a ser más intensos y frecuentes,pero Josefa,le aterraba la idea de acudir al médico,nunca lo había hecho,en
sus años junto a José, salvo a la hora de dar a luz a sus hijos,por lo que aspirinas y calmantes constituían,todo su
arsenal en la lucha contra migrañas y cefaleas.
Moisés,regresaba sobre las dos de la tarde a comer,su madre ya le tenía preparada la comida,le encantaba el arroz con
bacalao,que Josefa compraba de la tienda de Sebastiana,con aquel gran cortador sobre el mostrador. El bacalao de origen
noruego estaba bastante asequible,y constituía una sabrosa comida.......sobre las tres de la tarde,Moisés,regresaba de
nuevo al trabajo hasta las cinco,hora de salida. Las calles de Tharsis,presentaban un aspecto de escombreras,con grandes
surcos abiertos en mitad de las calles. Tras dormir una pequeña siesta,Josefa se llegaba hasta la tienda de García,a
comprar las tortas de manteca,cocidas en horno de jaras,que la familia de García poseían en el huerto, aquí en la
tienda,Josefa, mostraba nuevamente,signos de demencia senil al no recordar lo que había venido a comprar,pero Juan,pronto
sabía lo que buscaba,y le entregaba cómo cada tarde su sabrosa torta de manteca.
Moisés,era un hombre tranquilo,bastante culto,le gustaba leer en sus ratos libres clásicos de la literatura
universal,como Dickens y Hemingway, también escribía poesías. De naturaleza tímida no tenía novia,su madre muchas veces le
decía..hijo mío,debes encontrar una mujer que sea buena,para que cuando yo falte,no te quedes sólo,mira tus hermanos
están todos casados...y la soledad es muy mala...Pero Moisés,respondía... lo sé mamá,pero de momento la única mujer en mi
vida es usted,a la que cuidaré,hasta el ultimo suspiro,porque usted me ha dado la vida..en esos momentos unas lágrimas
afloraban por los ojillos de Josefa,que secaba retirando las gafas,con un pañuelo. Por fin las casas del
pueblo,poseían un sistema de cañerías y tuberías para agua corriente,y comenzaron en el pueblo las obras para los
cuartos de baño,anexo a las casas,así las familias abandonaban de este modo,los WC públicos,antihigiénicos y de
desagradable olor,también los grifos al poseer en casa agua corriente,eran abandonados y poco a poco fueron
desapareciendo del pueblo.
El deterioro cognitivo en Josefa se hacía más latente,en cierta ocasión unos vecinos la encontraron,camino del campo de
fútbol,y preguntaron ..¡¡Josefa,que hace usted por aquí!!...vengo a comprar a casa de García.......¡¡Pero la tienda de
García no está por aquí,esta usted un poco desorientada,venga usted conmigo que yo la llevaré a la
tienda!!...gracias,hijo,me había enajenado. También en casa comenzaron conductas que su hijo no pasó por alto,cómo
cambios de humor,irritabilidad,y perdida progresiva de memoria que alternaba con momentos lúcidos en los cuales parecía
que no tenía nada,con momentos en los cuales su mirada perdida, denotaba que su madre estaba engendrando el terrible mal.
Una de las mañanas su madre no se encontraba en casa,por lo que Moisés salió en su búsqueda,preguntado algunos
vecinos,estos la reconocieron camino de la carretera que conduce a la Huerta Grande.
Esta nueva actitud de su madre,junto con otras serie de causas,alertó a Moisés,que acudió con su madre a la consulta de
D.Feliciano,el cual les emplazó que visitara un neurólogo en la ciudad de Huelva,ciudad a la que acudieron en taxi. La
consulta del neurólogo estaba en la popular calle, Concepción de Huelva,a la que llegaron después de hora y media de
viaje.Un tanto aturdida y mareada llegó Josefa a la consulta,tras esperar un ratito pasaron a la consulta del doctor
Herrera,médico neurólogo que ejercía su profesión en el hospital Manuel Lois. Tras las primeras preguntas del doctor
Herrera,Moisés,explicó todo lo que había observado en su madre estos últimos años,comenzando con los primeros
olvidos,para continuar con otras series de causas descritas anteriormente.Tras un exhaustivo reconocimiento con
Josefa,el doctor Herrera llegó a la conclusión de que Josefa padecía demencia senil,en una fase intermedia........el
doctor Herrera,le explicó a Moisés,en que consistía esta enfermedad,y que en la actualidad,esta enfermedad no tenía una
cura específica,pues el deterioro sería progresivo,también le habló de la forma de tratar a estos enfermos así como un
tratamiento para retardar un poco los efectos. Por ultimo Herrera, le comentó a Moisés que esta enfermedad también era
conocida cómo... Alzheimer,en honor al neurólogo que la descubrió a principio de siglo.
A su vuelta para Tharsis,de los ojos de Moisés,comenzaron a aflorar unas lágrimas,recordaba todos estos años pasados
junto a su madre,cómo sus tíos le llamaban "madrero" por pasar mucho tiempo junto a su madre,Josefa por su parte miraba
a través de la ventana,de vez en cuando esbozaba una sonrisa,observando a su hijo,en la parte delantera del
coche. Llegados a Tharsis,Moisés se acercó a la farmacia,en la calle Alicante,por la receta del doctor Herrera,en su
mayoría frascos de comprimidos,grageas y pastillas....Moisés,tras preparar la comida,se retiró a dormir un poco,Josefa
permanecía despierta en la cocina,las primeras grageas fueron suministradas lo que la sumió en un sueño
profundo......"Moisés hijo,puedes ir a pagar la Generosa,no me encuentro bien....sí mamá dame la cartilla,¿Quieres otra
cosa mamá?...no hijo ,solamente eso...Moisés se levantó de la siesta, su madre aún estaba dormida sobre la mesa,por lo
que Moisés no la molestó,preparó café con la torta de manteca,y luego ambos tomaron café hasta la llegada de la
noche. Así continuaron meses tras meses,y el estado de Josefa progresivamente comenzaba a deteriorar,hasta el punto de no
hacer nada,ni lo más elemental,vestirse,desvestirse,lavarse ,absolutamente nada,su estado era tal al de un bebé de pocos
meses de vida,dependiendo totalmente de su hijo,el cual con mimo,aseaba,vestía, desvestía y con un beso sobre la mejilla
acostaba en la cama.
Esta situación no había pasado inadvertida,para una joven vecina de Moisés, llamada Remedios,que entabló amistad con
Josefa, nada más,llegada a su hogar en la calle Luciano Escobar. Se interesaba mucho por Josefa,preguntando por su
estado,debido a la amistad con su madre,Moisés quedó prendado de la bondad y sencillez de Remedios,hasta el punto de
enamorarse en secreto,pero su carácter tímido,hacía que no mantuviera con ella una conversación en la que le dijera sus
propósitos,por miedo a ser rechazado.
..A Moisés se le presentaba una difícil papeleta,pues debía acudir al trabajo. Eran años difíciles y el trabajo
escaseaba,pero lo más importante era cuidar a su madre,problema que solucionó Remedios,de forma totalmente
desinteresada,accedió a cuidar de Josefa,mientras Moisés comenzaba a trabajar en la siembra de eucaliptos,por todos los
montes que rodean al pueblo,trabajo duro y mal remunerado....Josefa entraba en la última fase,una fase en la que el
enfermo pierde toda sus facultades intelectuales,apareciendo también incontinencias urinarias y fecales, para ello
Remedios se armó de valor,cuidaba a Josefa cómo si fuese su propia madre.......cuando Moisés regresaba por la tarde a
casa encontraba a su madre,limpia y aseada,Josefa a través de sus gafas,se quedaba mirando pensativa a Moisés..Moisés
preguntaba...¿Mamá,no me conoces? ..Pero no había respuesta..Moisés se retiraba hasta la habitación,y lloraba con
intensidad,un llanto de profundas lágrimas que secaba con un pañuelo de sus enrojecidos ojos,luego cuando regresó
Remedios,Moisés,no encontraba palabras de agradecimiento,para tan honesta,caritativa y bondadosa persona que Dios había
puesto en su vida......todos juntos tomaron café,Josefa miraba a su hijo y Remedios,de su rostro de pronto se perfilaba
una sonrisa........el golpe de estado de 1981,cogió a Moisés,lavando a su madre,que había tenido una incontinencia
fecal. Sin saber nada de la profundidad de la noticia,al día siguiente se enteró por los vecinos que un teniente coronel
de la guardia civil,apellidado Tejero,quiso dar un golpe de estado,que fue abortado por la rápida respuesta e
intervención del Rey Don Juan Carlos.
Moisés,sin poder aguantar ni un momento más,se declaró a Remedios,de forma tímida pero sincera,manifestaba y confesaba
estar enamorado de tan bella,bondadosa y buena persona,Remedios,por su parte,le contestaba que esperaba esa respuesta
años atrás,pero sinceramente creía que su timidez,sería cómo un muro de hormigón,que no le dejaría tomar tan importante
decisión.De esta forma comenzaría una bonita historia de amor,con el trasfondo de la enfermedad de Josefa,que ya
permanecía postrada en la cama, a espera de esbozar un último aliento que pusiera fin a tan terrible enfermedad,qué
llegó una fría mañana de Enero de 1982. La noche anterior,Moisés,llamó con urgencias a Don Feliciano,que se personó a
bordo de un renault 5,tras un breve reconocimiento a Josefa,charló en privado con Moisés.......es muy duro,lo que te voy
a decir,pero debes estar preparado,tu madre la pobrecita ha sufrido mucho,pero ya gracias a Dios,tu madre se va a reunir
con tu padre....no llores hijo mío,es lo mejor que puede ocurrir,esta enfermedad es tan terrible que tu madre no sentirá
ningún tipo de dolor........sí,Don Feliciano,pero no quiero que sufra,ella ha sido una buena madre,quedó viuda muy
joven,luchó para que yo y ninguno de mis hermanos nos faltara de nada,trabajando de sol a sol...que cruel es la
vida...Moisés, llama a tus hermanos,pues el triste desenlace puede durar unas horas......Así lo haré,Don Feliciano,muchas
gracias.
Con todos los hermanos reunidos,se trasladó el cuerpo de Josefa,hasta la ermita,numerosos vecinos familiares y amigos
acompañaban los restos mortales, abatido por la perdida de su madre,Moisés,lloraba abrazado a
Remedios,desconsoladamente,un llanto efusivo,franco y veraz. Tras la misa presidida por el párroco Don
Olegario,trasladaron el cuerpo de Josefa al cementerio municipal,donde José María Picilla,ya tenía abierto el nicho
donde descansaba su marido. Josefa y José,volvían a estar reunidos para siempre................reunidos con los
hermanos,uno de ellos propuso,a Moisés,que emigraran a Cataluña,allí había trabajo y muy bien remunerado,Moisés,lo
tendría que pensar,pues hacía poco tiempo que ya no pensaba por sí solo,ahora lo acompañaba Remedios. Después de varios
meses de meditar,decidieron que lo mejor sería contraer matrimonio,así ambos se trasladarían a la ciudad condal recién
casados y de momento se alojarían en casa de uno de los hermanos de Moisés..........así llegó el enlace matrimonial,un
caluroso sábado,del mes de julio de 1982,cuando España estaba inmersa en el mundial de fútbol que se celebraba por
primera vez en la piel de toro. En unos de los momentos de la ceremonia, Moisés, alzó la vista al cielo,llevando la mano
a los labios la besó,y dedicó unos besos y recuerdos,a la memoria de sus queridos padres.
Un relato original de Marcos Tenorio Márquez 2012.
sábado, 31 de agosto de 2013
Homenaje a José López.
Homenaje a José López.
...Nacido bajo el signo del carnero,un mes de marzo de 1950
cuando la estabilidad de la mina comenzaba a generar riqueza
y olvidar los convulsos años cuarenta. En calle Canaleja se
produjo el feliz alumbramiento,sería el segundo hijo del matrimonio
formado por José María López y María,más tarde con el nacimiento
de una hermana se completaría la feliz familia y todos se trasladarían
a la calle Doctor Fleming. En los primeros años de infancia acudía a la
escuela vieja y cómo cualquier niño de su edad,jugaba,divertía y
entretenía,con los típicos juegos transmitidos por generaciones de
mineros que vivieron al amparo de la mina. Mientras el pueblo crecía
en número de habitantes,José,comenzaba su etapa de adolescencia
a mediados de los años sesenta,sintiendo cada vez más,un profundo
amor,devoción y fervor por su santa,a la cual venera,adora,honra y
admira,cómo Tharsileño de pura cepa. Profundas raíces,arraigadas,
establecidas,enraizadas por amor al pueblo que lo vio nacer,fueron
forjando un carácter noble,generoso,sincero y honrado,dónde lo
más importante es su familia.
El amor de su vida siempre ha sido su mujer,Paqui Poleo,la cual conoció
a muy temprana edad. Tras un triste paréntesis en el cual,el servicio militar
los separó,cartas enviadas desde Ceuta,milenaria ciudad,donde José
servía a la madre patria,proponían casarse una vez licenciado. La boda
por fin se produjo durante el caluroso mes de agosto de 1973,al no contar
con casa propia quedaron a vivir con sus suegros. Un año más tarde nacía
su primer hijo varón,de nombre José María,cómo su abuelo,de esta forma José,
homenajeaba,admiraba y honraba la figura de su padre,por el cual siempre
ha sentido admiración,cortesía y respeto.
Pasados los duros años setenta,por fin encuentra la casa que con tanto
ímpetu,anhelo y deseo buscaba. A los pies del cabezo Madroñal,en un barrio
formado por cuadras y chozas,de nombre Umbría Madroñal,inauguran una casita
humilde,modesta y sencilla,más allá de todo lujo, poseen el intenso aroma que
desprenden pinos piñoneros y carrascos, el agradable canto de jilgueros,
verderones y pardillos,y sobre todo paz ,tranquilidad y sosiego,para acometer
una década cargada de ilusión,con el nacimiento de su segunda hija,para la
cual eligen el bonito,bello y hermoso nombre de Yolanda.
Es en esta misma década cuando con unos amigos de Tharsis,funda el grupo
Voces de Tharsis,grupo de enorme calidad,dónde José con maestría,demuestra
que posee un torrente de voz,modulando de forma precisa,los distintos cantes
de nuestra tierra. Actúan con gran éxito en las fiestas por excelencia del pueblo,
consiguiendo un gran triunfo,que se ve refrendado con actuaciones por toda la
provincia y en la romería del Rocío,dónde consiguen un éxito clamoroso,actuando
varios años seguidos,ante personas expertas y avezadas.
Por motivos laborales,el grupo desaparece y José entra a formar parte del coro
romero de Tharsis,que entrena su fabulosa ermita en los llanos del barrito. José
aporta al grupo toda su experiencia,maestría y destreza,cuando irrumpe con
su extraordinaria voz,erizando la piel y poniendo los vellos de punta a los que
hemos nacido en esta tierra minera. Las lágrimas se deslizan por los ojos de
los verdaderos devotos,cada segunda semana del mes de mayo,cuando Santa
Barbara visita,en noche estrellada,cada una de las casetas. Acompañado a la
guitarra por su hijo José María,entona con valentía su cante, dedicado a la patrona
que portada por costaleros,permanece unos minutos,bendiciendo,consagrando y
santificando su humilde caseta,para que otro año más,otorgue la suficiente fuerza,
vigor y energía para el año siguiente,poder cantar y dedicar a todo el pueblo,esos
fandangos que hace que la gente irrumpa en sonoros aplausos,mientras personas
sensibles,impresionables y emotivas,irrumpen en llanto,porque llevan grabado
en lo más profundo de su corazón,esta bendita tierra.
Hoy día rebasado ya los sesenta años,José,muestra preocupación por sus hijos ante
la falta de trabajo,mientras observa a su nieta Zaira,cómo crece cada día,irradiando,
emanando, optimismo tras unos años,convulsos, que poco a poco se va superando,
aunque el verdadero responsable de esa negligencia,no tenga jamás la conciencia
tranquila,hasta que no reconozca su tremendo error, mostrando sinceridad,franqueza
y honradez. Sentado en la plazoleta del minero junto a su mujer,suegra,sobrinos,nietas,hijos
y cuñada,recordamos en todos los lugares que ha trabajado,mientras la noche comienza
a cubrir y vestir de estrellas este pequeño trozo de tierra,de la cual se muestra orgulloso
satisfecho,complacido,porque en sus venas fluye sangre,fundida,labrada,moldeada con
el tintineo del martinete,la pólvora de los barrenos,el agua que brota del interior de la mina
con su carácteristico color rojo,ese mismo color que mantiene un corazón,noble,ilustre y generoso
para brindar al pueblo de forma desinteresada,esos fandangos que transmiten,mensajes,verídicos
legítimos,porque están realizados desde lo más profundo de su alma y dedicados a su santa,esa
misma que le da fuerzas para vivir y seguir luchando,contra adversidades,infortunios y desgracias.
"Cada segunda semana de mayo,yo tengo una cita con mi santa,que cosa más bonita,cantar de
madrugada,y dedicar unos fandangos a mi nieta Zaira,que mira de reojo sonriendo,mientras los
costaleros,en suaves balanceos inclinan a Santa Barbara,que parece querer bajar para abrazarnos,
en esta noche mágica,dónde la luna y las estrellas iluminan,con delicados y frágiles halos de luz,mi
humilde caseta"
Marcos Tenorio Márquez.........2013.
...Nacido bajo el signo del carnero,un mes de marzo de 1950
cuando la estabilidad de la mina comenzaba a generar riqueza
y olvidar los convulsos años cuarenta. En calle Canaleja se
produjo el feliz alumbramiento,sería el segundo hijo del matrimonio
formado por José María López y María,más tarde con el nacimiento
de una hermana se completaría la feliz familia y todos se trasladarían
a la calle Doctor Fleming. En los primeros años de infancia acudía a la
escuela vieja y cómo cualquier niño de su edad,jugaba,divertía y
entretenía,con los típicos juegos transmitidos por generaciones de
mineros que vivieron al amparo de la mina. Mientras el pueblo crecía
en número de habitantes,José,comenzaba su etapa de adolescencia
a mediados de los años sesenta,sintiendo cada vez más,un profundo
amor,devoción y fervor por su santa,a la cual venera,adora,honra y
admira,cómo Tharsileño de pura cepa. Profundas raíces,arraigadas,
establecidas,enraizadas por amor al pueblo que lo vio nacer,fueron
forjando un carácter noble,generoso,sincero y honrado,dónde lo
más importante es su familia.
El amor de su vida siempre ha sido su mujer,Paqui Poleo,la cual conoció
a muy temprana edad. Tras un triste paréntesis en el cual,el servicio militar
los separó,cartas enviadas desde Ceuta,milenaria ciudad,donde José
servía a la madre patria,proponían casarse una vez licenciado. La boda
por fin se produjo durante el caluroso mes de agosto de 1973,al no contar
con casa propia quedaron a vivir con sus suegros. Un año más tarde nacía
su primer hijo varón,de nombre José María,cómo su abuelo,de esta forma José,
homenajeaba,admiraba y honraba la figura de su padre,por el cual siempre
ha sentido admiración,cortesía y respeto.
Pasados los duros años setenta,por fin encuentra la casa que con tanto
ímpetu,anhelo y deseo buscaba. A los pies del cabezo Madroñal,en un barrio
formado por cuadras y chozas,de nombre Umbría Madroñal,inauguran una casita
humilde,modesta y sencilla,más allá de todo lujo, poseen el intenso aroma que
desprenden pinos piñoneros y carrascos, el agradable canto de jilgueros,
verderones y pardillos,y sobre todo paz ,tranquilidad y sosiego,para acometer
una década cargada de ilusión,con el nacimiento de su segunda hija,para la
cual eligen el bonito,bello y hermoso nombre de Yolanda.
Es en esta misma década cuando con unos amigos de Tharsis,funda el grupo
Voces de Tharsis,grupo de enorme calidad,dónde José con maestría,demuestra
que posee un torrente de voz,modulando de forma precisa,los distintos cantes
de nuestra tierra. Actúan con gran éxito en las fiestas por excelencia del pueblo,
consiguiendo un gran triunfo,que se ve refrendado con actuaciones por toda la
provincia y en la romería del Rocío,dónde consiguen un éxito clamoroso,actuando
varios años seguidos,ante personas expertas y avezadas.
Por motivos laborales,el grupo desaparece y José entra a formar parte del coro
romero de Tharsis,que entrena su fabulosa ermita en los llanos del barrito. José
aporta al grupo toda su experiencia,maestría y destreza,cuando irrumpe con
su extraordinaria voz,erizando la piel y poniendo los vellos de punta a los que
hemos nacido en esta tierra minera. Las lágrimas se deslizan por los ojos de
los verdaderos devotos,cada segunda semana del mes de mayo,cuando Santa
Barbara visita,en noche estrellada,cada una de las casetas. Acompañado a la
guitarra por su hijo José María,entona con valentía su cante, dedicado a la patrona
que portada por costaleros,permanece unos minutos,bendiciendo,consagrando y
santificando su humilde caseta,para que otro año más,otorgue la suficiente fuerza,
vigor y energía para el año siguiente,poder cantar y dedicar a todo el pueblo,esos
fandangos que hace que la gente irrumpa en sonoros aplausos,mientras personas
sensibles,impresionables y emotivas,irrumpen en llanto,porque llevan grabado
en lo más profundo de su corazón,esta bendita tierra.
Hoy día rebasado ya los sesenta años,José,muestra preocupación por sus hijos ante
la falta de trabajo,mientras observa a su nieta Zaira,cómo crece cada día,irradiando,
emanando, optimismo tras unos años,convulsos, que poco a poco se va superando,
aunque el verdadero responsable de esa negligencia,no tenga jamás la conciencia
tranquila,hasta que no reconozca su tremendo error, mostrando sinceridad,franqueza
y honradez. Sentado en la plazoleta del minero junto a su mujer,suegra,sobrinos,nietas,hijos
y cuñada,recordamos en todos los lugares que ha trabajado,mientras la noche comienza
a cubrir y vestir de estrellas este pequeño trozo de tierra,de la cual se muestra orgulloso
satisfecho,complacido,porque en sus venas fluye sangre,fundida,labrada,moldeada con
el tintineo del martinete,la pólvora de los barrenos,el agua que brota del interior de la mina
con su carácteristico color rojo,ese mismo color que mantiene un corazón,noble,ilustre y generoso
para brindar al pueblo de forma desinteresada,esos fandangos que transmiten,mensajes,verídicos
legítimos,porque están realizados desde lo más profundo de su alma y dedicados a su santa,esa
misma que le da fuerzas para vivir y seguir luchando,contra adversidades,infortunios y desgracias.
"Cada segunda semana de mayo,yo tengo una cita con mi santa,que cosa más bonita,cantar de
madrugada,y dedicar unos fandangos a mi nieta Zaira,que mira de reojo sonriendo,mientras los
costaleros,en suaves balanceos inclinan a Santa Barbara,que parece querer bajar para abrazarnos,
en esta noche mágica,dónde la luna y las estrellas iluminan,con delicados y frágiles halos de luz,mi
humilde caseta"
Marcos Tenorio Márquez.........2013.
viernes, 30 de agosto de 2013
La Tormenta.
La tormenta.
.......La tarde presagia
lluvia,aunque ha amanecido un día radiante y
soleado,con temperaturas por encima de lo
normal,propicio para la formación de
las temidas tormentas con aparato eléctrico y lo que es peor, la
caída de pedrisco
que arruine,dañe y destruya nuestra
cosecha de nectarinas y melocotones.
Poseo junto a mi marido, unas
30 hectáreas de
nectarinos y melocotoneros,fruto del
esfuerzo de nuestro trabajo estos últimos años. Damos
trabajo a un buen número de
personas, que sólo poseen
esta pequeña ayuda para poder subsistir,por eso
muestro inquietud,ansiedad,desasosiego y
angustia cuando observo sobre
el horizonte,las negras nubes que amenazan la
recolección de este año. Esta mañana ha
estado aquí el perito,me ha informado
que todo va fenomenal,la poda en verde realizada por mi grupo de
podadores ha sido
fantástica,y los frutos que
estaban,ocultos,escondidos y cubiertos,vuelven a estar
descubiertos para poder madurar y
coger color para la recolección,
que se iniciará dentro de unos días. Consulto la página
de internet dónde muestra la
evolución de las nubes,las noticias no
son muy alentadoras,esta tarde se espera fuerte aparato eléctrico
con posibilidad
de un 90% de caída de pedrisco.
Paseo por la habitación con inquietud,mi marido reparte junto
a unos trabajadores las
cajas de recogidas.Miro a través de la
ventana,las nubes cada vez son más compactas y densas,pronto
anochecerá,me espera
una noche de sobresaltos,ojalá sólo
llueva y no caiga el temido pedrisco que arruine la recolección.
Cada vez se escucha
con más insistencia,los
truenos,seguidos de un importante aparato
eléctrico.Mi marido regresa a casa, se encuentra
preocupado por la situación,observa el
horizonte y mueve insistentemente la cabeza..-¡Nos espera una noche
de lobos!..-
exclama..-ojala sólo sea
abundante agua con ausencia de pedrisco. Las
primeras gotas de agua comienzan a caer,cuando
desaparece la luz artificial, busco en
los muebles a oscuras y hallo una vela,me encuentro
nerviosa,agitada,parece ser
que el pedrisco nos va arruinar la
campaña,siento también las personas que quedaran sin trabajo,no soy
creyente pero en
estos momentos pido con insistencia a
todos los santos que no caiga el temido pedrisco. Llueve con
insistencia y la luz
de la vela da poca claridad,recuerdo que
en el sótano guardábamos unos focos de gas. Bajo con cuidado, hace
bastante tiempo que
no accedo hasta el lugar. La oscuridad
es absoluta, mientras los truenos hace retumbar la casa,con
nerviosismo busco los
focos. Mientras rezo,unas
lágrimas afloran de mis ojos,al final, sobre una
estantería, aparece el rostro de Santa
Barbara,en un busto que trajimos
desde Tharsis, cuando mi madre falleció.
Retiro unas telarañas y comienzo
a recordar la
leyenda de este busto,que mi madre
poseía hace muchos años,beso su bello rostro y rezo
abrazado a la santa para que
desaparezca esta tormenta que
nos amenaza. Bajo la luz de la vela,comienzo a
recordar la historia que mi madre nos
contaba,tanta veces, sobre el
busto............"Hija mía,este busto realizado con
esmero de nuestra patrona tiene su
historia... hace muchos años
habitaba un pastor,en una pequeña choza,en el camino
que conduce a Puebla de Guzmán,este
pastor poseía mucho arte con las
manos, de cualquier palo o estaca,hacía verdaderas obras
de artesanía...un perro,un
pájaro,una oveja, cualquier cosa
que veía,era motivo para hacer una talla en
madera,que luego regalaba a cualquier
persona que pasaba junto a
su choza,pues tenía un gran corazón,predicaba y
pregonaba con humildad,pues lo poco que
poseía lo repartía con las
personas que no poseían nada en aquellos
años tan duros de guerra civil.
En mis años de contrabando,cuando
visitaba de forma regular con mis
padres,el vecino país de Portugal,entablé
amistad con
el pastor,pronto me dí cuenta de su
gran corazón,humildad, modestia y timidez. Una noche de tormenta,un
rayo impactó con
una encina cercana,partiéndola por la
mitad,cómo si un cuchillo cortara mantequilla. A la mañana
siguiente el pastor visitaba
la encina y con un hacha cortaba
un trozo de ramo de enorme grosor. Tras casi dos días, pues la
madera de encina es muy
dura,compacta y consistente,logró su
objetivo. Su idea era hacer una talla de la virgen de la
Peña,pero mis padres y yo
lo convencimos que nos hiciera una talla
de Santa Barbara,patrona de nuestro pueblo,terminado su
trabajo,pagaríamos por
la realización del busto .El se
negó a cobrar,aduciendo,alegando y argumentando,que nuestra
bondad y amabilidad con él
era infinita,eterna,ilimitada.
Entregamos una vieja fotografía, para que se guiara,y dimos todo el
tiempo del mundo,para que no
se obsesionara en
terminarla,sólo en sus ratos de ocio,cuando el
ganado ya estaba recogido. Comenzó a tallar con
decisión,regalamos herramientas que
le hicieron ilusión,varios tipos de
escofinas,formón,martillo,papel de lija...etc. En su
rostro cargado de felicidad, podía
observarse sus rasgos de persona,afable, cordial y cortés.
......Trabajaba sin descanso
por las noches,iluminado con la tenue,delicada y
sutil iluminación que ofrecía unas
velas. Encantado con su
trabajo,quería hacer una fiel reproducción
de la santa,poniendo todo su empeño
cómo
artista,impregnando cada trozo de madera
de exquisita maestría en el arte de la imaginería. Me contaba
también el viejo
pastor, que la encina que
había sido abatida por el rayo,había servido
para muchos contrabandistas en tiempo de
guerra,cuando acudían a Portugal,cómo
refugio para pasar desapercibidos en el tramo final que conducía
hasta Tharsis. Por
fin cuando acabó su magna,excelsa y
magnifica obra,sólo habría que darle el toque final con la
pintura,labor que también
se encargó de realizar,realzando
de esta forma los magníficos trazos que había
realizado sobre la dura y compacta
madera. Terminada la obra sólo
quedaba la corona y el halo dorado que flanquea
sobre la cabeza de la santa,para tal
menester se utilizó
latón,muy parecido al oro por su brillantez
dorada. Este trabajo también requería paciencia y
maestría,que fue desarrollada
con increíble destreza,pericia y talento. Cuando
fuimos a recoger la magnifica obra,tu
padre y yo,nos quedamos sin
aliento,el busto parecía tan real que parece
que nos observaba,radiante de felicidad y
satisfacción. Intentamos por todos
los medios que recogiera un donativo por su trabajo,pero
él respondió....-bastante
regalos me habéis hecho con
haber ofrecido este trabajo y todas las
herramientas que he tenido que utilizar. Con un
fuerte abrazo y con todo tipo de deseos
de bienestar,nos despedimos de él,prometiendo que visitaríamos su
humilde choza
con mas asiduidad.
Pocos años después falleció,una
pulmonía acabó con su vida,la noticia nos
impactó tanto que nos
llevamos un tiempo sumidos
en una fuerte depresión". Recordando la
historia del busto,ha pasado más de una hora,la
lluvia sigue cayendo,mientras mi marido
me reclama en el piso superior..suena un móvil..-¿Quien será,a
estas horas?..me
pregunto. Con fuerte llanto,nuestro
vecino,Horacio,se queja del pedrisco,sus casi 40 hectáreas de
melocotoneros han sido
seriamente dañadas,aún no conoce el
alcance del daño,pero supone que puede ser del noventa por
ciento..Abrazo con toda
mi fuerza la santa,impregnando su
rostro con unas lágrimas que descienden de mis
enrojecidos ojos,mientras pido con
insistencia y fe que el pedrisco se haya
desvanecido convertido sólo en pacífica lluvia que no daña el
fruto. Espero con
impaciencia la llegada del nuevo
día, quiero recorrer el terreno para evaluar los daños,el
seguro sólo cubre pequeños
imperfectos. Por fin amanece, en una
noche infernal de truenos y rayos,estoy deseosa de recorrer el
campo,mis pensamientos no
son nada optimistas,todo lo contrario
muy pesimistas,la llamada de nuestro amigo Horacio ha
fortalecido más la idea de
que nuestra campaña de recogida
próxima sea un gran fracaso,con la ruina para
nosotros y la perdida de trabajo para
muchas familias. Las primeras claras
del día aparecen, recorriendo las primeras hectáreas,que
están junto a la casa. Me
llevo una magnifica sorpresa,en esta
parte sólo ha caído lluvia,sin dañar al fruto que muestra un
estado precioso con un
color rojo intenso. Pero esto sólo
es el principio,sólo unas cuantas hectáreas,debemos
recorrer toda la finca,son 30
hectáreas. Con el coche vamos
escudriñando las distintas variedades sembradas y todo
está perfecto,el pedrisco se ha
diluido cómo azucarillo en agua,parece
que una fuerza sobrenatural haya actuado protegiendo nuestra
cosecha,comienzo
a recordar a Santa Barbara,abrazada a su
imagen. Aunque no soy creyente,ni creo en milagros, nunca he obrado
de mala fe con
nadie,todo lo contrario,he ofrecido
trabajo a muchas personas desinteresadamente cuando la plantilla
estaba cerrada. Para
devota mi madre,ella siempre creyó en
la Santa,sobre todo cuando mi abuelo tuvo dos descarrilos con
el tren y resultó
ileso. Una magnifica noticia para ella
fue que la Santa tenía por fin su ermita en los llanos del
barrito,eso la colmó de
felicidad aunque la pobre falleció a
los pocos años y no pudo disfrutar de tan magnifica romería. Mi
estado de felicidad
crece al ver que todo se encuentra
perfecto,muestro gran alegría cuando recorro las ultimas hectáreas.
Por fín regresamos
a casa,sobre la
mesa se encuentra la imagen de
Santa Barbara,parece que nos observa
con felicidad y
satisfacción,recuerdo cuando mi madre
me contaba el día que fueron a recoger la imagen a la
pequeña cabaña. La imagen
muestra signos de deterioro,quizás los
años que ha pasado en el interior del sótano haya dañado la
madera,prometo que la
llevaré a un imaginero que repare
los daños y haga una limpieza,desde este momento deseo
que la santa nos acompañe y
proteja en el salón de la
casa.
La campaña de recogida ha
resultado todo un éxito,hemos vendido casi el
noventa por
ciento de la producción,pero sobre todo
mi gran alegría es ver mi santa sobre un pedestal,con claveles
rojos y blancos
cómo la bandera de Tharsis,presidiendo
mi salón,si mi madre viviera estaría orgullosa,junto a la santa
pondré un retrato
de mis padres,un trocito de mi pueblo a
muchos kiómetros de distancia,en estas tierras lejanas de Lérida.
La Tormenta
Un relato de Marcos Tenorio.
martes, 20 de agosto de 2013
La red pajaril.......Homenaje a Francisco Ferrera Ramirez e hijo.
La red "pajaril"......Homenaje a Francisco Ferrera Ramirez e hijo.
Sábado 15 de octubre de 1994.
......Partimos sobre las 6 de la mañana,del taller de carpintería metálica,chapa y pintura que posee Paco,anexo al
antiguo taller de coches de Baltazar Durán,en los terrenos cercanos a la estación de servicio. Comenzaba hoy la nueva
temporada de caza de fringílidos,con muchas novedades,la primera y más importante es que ya poseemos licencia para
cazar,estas aves, por la que sentimos verdadera pasión,la segunda es que Paco e hijo,estrenan una red de 7 metros de
larga por casi 1´80 de alto, preparada con mimo,por ambos,a la que no le faltan ningún detalle. Sus varales son de
aluminio,más ligeros y resistentes que los de madera, una cuerda elástica,llamada por estos lugares pulpo,servirá para
que la red adquiera más rapidez y fuerza a la hora de cerrar. Las jarillas pintadas de verde para camuflarse en el
terreno,y un gran número de alcayatas para sujetar la red,varales,cardos,jarillas etc. Con precisión quirúrgica montamos
la red hexagonal,cuidando de que no haya huecos por donde escapen las aves una vez capturadas. Ya montada,hacemos una
prueba para comprobar que todo está correcto,y comenzamos a plantar los portacardos,artilugio de metal que va clavado al
terreno con alcayatas y que portan decenas de ramos de cardos para atraer los jilgueros,seguidamente plantamos torbisco
y mortuño,con infinidad de bayas de tonos anaranjados y rojos,un cebo ideal para atraer los escurridizos verderones
hasta la red. Montamos las jarillas,también llamadas cimbeleras y esperamos que amanezca para colocar los reclamos de
jilgueros y verderón. Los reclamos tanto jilguero y verderón,han sido probados durante casi mes y medio por
Francisco,hijo de Paco.De casi una veintena de jilgueros ha escogido unos ocho,que serán sin duda los que servirán para
atraer a sus congéneres hasta la red. Paco e hijo son verdaderos devotos del jilguero (carduelis carduelis),desde pequeño
Paco sintió predilección por este bello fringilido al cual rinde culto junto a su hijo,el cual también ha heredado esta
pasión de su padre. Amanece un día radiante,ideal para el paso de fringilidos,nos acomodamos en el viejo cortijo derruido
y abandonado,al cual llaman "la cobica".Francisco,hijo,se hace cargo de la cuerda de cerrar la red,Paco se hace cargo de
los jarilleros de verderón y jilguero,los cuales han sido probados y entrenados,durante casi un mes en la puerta del
garaje,llevan otros dos de repuesto,por si surge algún percance. Casi amaneciendo cuando el astro rey asoma por el
este,los primeros jilgueros entran en la red. La suave maniobra de Paco,aguantando la jarilla,y dejándola caer
suavemente,incita a un grupo de jilgueros entrar en la red. Los reclamos perfectos, han echo su labor, igual que Paco, con
la jarilla,sólo falta que Francisco decida el momento oportuno para templar nervios y cerrar con decisión.......ahí
va,con decisión Francisco cierra la red y los primeros jilgueros son atrapados, corremos el corto trayecto y liberamos
los jilgueros....¡¡Que jilgueros más feos,esto son carboneros!!...exclama Paco,mientras montamos nuevamente la red.
Sobre las 10 de la mañana decido dar un paseo,con mi cámara fotográfica olimpus,paseo por los alrededores,las primeras
avefrías ya han regresado del frío norte para pasar el invierno en cotas más suaves,también se deja oír los primeros
zorzales,en esta preciosa mañana otoñal. Al regresar,Paco e hijo,me hacen señas, un buen número de jilgueros y
verderones,se disponen a entrar a la red,Paco maneja con maestría la jarilla. Desde la encina cercana se oyen su
estridentes trinos, Paco sube el jarillero de verderón,parece que flota en el aire,sus alas amarillas brillan sobre el
verde y rojo del torbisco,por fin el grupo de verderones es atraído hasta la red,planean y se lanzan en picado a dar
buena cuenta de las bayas de torbisco y mortuño,de repente aparece una bandada de jilgueros,Paco actua,con precisión y
maestria,sube ligeramente el jarillero de jilguero para no asustar a los verderones que se encuentran dentro. Unos
ligeros vuelos del jarillero de jilguero y casi una docena de jilgueros entran en la red,es el momento que esperaba
Francisco,hijo,que cierra la red con prontitud y fuerza,yo mientras había preparado mi cámara para recoger este bello
momento e inmortalizarlo en una fotografía que hará las delicias de los aficionados a la red. Sobre la 13 horas de la
tarde, decidimos recoger,casi con 60 capturas entre jilgueros y verderones,algunos muy bellos,después de elegir los
mejores, los demás son soltados,en el campo. Buen comienzo de temporada esta de 1994,unos días después estrenaré mi red
con mi amigo Manuel López....y hasta aquí,este pequeño homenaje a Francisco Ferrera e hijo. Trascurridos ya casi 19
años,recuerdo con nostalgia aquellos años,dónde existía una rivalidad sana entre varios grupos de silvestristas. Hoy día
los silvestristas se encuentran con más trabas,el número de capturas descienden cada año,sólo nos queda recordar
aquellos años y esbozar una sonrisa cuando leemos este relato.
Marcos Tenorio 2013.
lunes, 22 de julio de 2013
Recuerdos de Tharsis........La Piscina de Tharsis
La
Piscina de Tharsis.
........Una piscina en Tharsis,ha sido desde que se implantó de nuevo la democracia,una promesa del único partido
político que ha gobernado en Tharsis,el PSOE.Recuerdo un discurso dado por D.Diego Expósito,en el lejano 1986,dónde
Diego explicaba las mejoras que iban a producirse en el pueblo,en ese discurso, Diego inauguraba la plazoleta del minero
y prometía la tan ansiada piscina. El por su parte puso toda la carne en el asador, cómo suele decirse. El pueblo registró
bajo su mandato, importantes mejoras,pero la piscina no pudo ser,pues sólo algunos pueblos con más habitantes censados
que Tharsis,poseían piscina,sólo una excepción, el pueblo de Alosno,de cuyo ayuntamiento formamos parte,poseía
piscina,cuya construcción fue realizada bajo el mandato de un alcalde que gobernó en los primeros años de la
democracia.Tuvo que pasar algunas décadas para que por fin,aquel viejo sueño de la piscina, fuera una realidad,y esta llegó en el año
2006,bajo el mandato del excelentísimo D,Lorenzo Gómez Volante y todo su séquito.Aunque insisto, que la piscina había
sido desde comienzo de la tan ansiada democracia promesa de los distintos alcaldes Socialistas que han gobernado con
mayor o menor acierto los designios de la pedanía.El lugar designado para la construcción de la piscina sería la
barriada consejero Jaime Montaner,en una zona cercana a la carretera paralela,que une Huelva con Rosal de la Frontera.
Un gran acierto la ubicación de la piscina,pues la zona es accesible desde cualquier punto del pueblo y también para las
personas de otros pueblos que se acercan hasta las instalaciones,ya que cada año la piscina es abierta al público cada
21 de junio,mientras en otros pueblos la apertura comienza a primero del mes de julio. Tambien el horario es acertado de
12 a 20´00 horas. Con enorme júbilo fue inaugurada la piscina en el verano de 2006,las tardes en Tharsis no serian tan
aburridas. Multitud de pequeños y mayores,calzados con bañadores,bikinis,o cualquier prenda para darse un chapuzón
perdían el rubor,ante los vecinos, que contemplaban atónitos los cuerpos,donde imperaba la llamada curva de la
felicidad,ante cuerpos esbeltos,delgados o musculosos por parte de los varones. Tambien muy acertado el
restaurante,abierto todo el año,llevado de forma eficiente por Fabiana y Pedro,dónde sirven todo tipo de tapas y
comidas,especialmente sabrosos son sus pollos asados.Una baranda separa la terraza,de la zona de baños,mientras
disfrutas de un aperitivo,contemplas la personas que se bañan alegremente,haciendo más llevadero las calurosas tardes
del pueblo. Por último y para terminar,recalco la buena ubicación de la piscina,con aparcamientos por doquier,fácil
accesibilidad y el servicio que posee de restaurante para quién desee tomar café o un refresco sin necesidad de darse un
chapuzón.
Marcos Tenorio 2013.
........Una piscina en Tharsis,ha sido desde que se implantó de nuevo la democracia,una promesa del único partido
político que ha gobernado en Tharsis,el PSOE.Recuerdo un discurso dado por D.Diego Expósito,en el lejano 1986,dónde
Diego explicaba las mejoras que iban a producirse en el pueblo,en ese discurso, Diego inauguraba la plazoleta del minero
y prometía la tan ansiada piscina. El por su parte puso toda la carne en el asador, cómo suele decirse. El pueblo registró
bajo su mandato, importantes mejoras,pero la piscina no pudo ser,pues sólo algunos pueblos con más habitantes censados
que Tharsis,poseían piscina,sólo una excepción, el pueblo de Alosno,de cuyo ayuntamiento formamos parte,poseía
piscina,cuya construcción fue realizada bajo el mandato de un alcalde que gobernó en los primeros años de la
democracia.Tuvo que pasar algunas décadas para que por fin,aquel viejo sueño de la piscina, fuera una realidad,y esta llegó en el año
2006,bajo el mandato del excelentísimo D,Lorenzo Gómez Volante y todo su séquito.Aunque insisto, que la piscina había
sido desde comienzo de la tan ansiada democracia promesa de los distintos alcaldes Socialistas que han gobernado con
mayor o menor acierto los designios de la pedanía.El lugar designado para la construcción de la piscina sería la
barriada consejero Jaime Montaner,en una zona cercana a la carretera paralela,que une Huelva con Rosal de la Frontera.
Un gran acierto la ubicación de la piscina,pues la zona es accesible desde cualquier punto del pueblo y también para las
personas de otros pueblos que se acercan hasta las instalaciones,ya que cada año la piscina es abierta al público cada
21 de junio,mientras en otros pueblos la apertura comienza a primero del mes de julio. Tambien el horario es acertado de
12 a 20´00 horas. Con enorme júbilo fue inaugurada la piscina en el verano de 2006,las tardes en Tharsis no serian tan
aburridas. Multitud de pequeños y mayores,calzados con bañadores,bikinis,o cualquier prenda para darse un chapuzón
perdían el rubor,ante los vecinos, que contemplaban atónitos los cuerpos,donde imperaba la llamada curva de la
felicidad,ante cuerpos esbeltos,delgados o musculosos por parte de los varones. Tambien muy acertado el
restaurante,abierto todo el año,llevado de forma eficiente por Fabiana y Pedro,dónde sirven todo tipo de tapas y
comidas,especialmente sabrosos son sus pollos asados.Una baranda separa la terraza,de la zona de baños,mientras
disfrutas de un aperitivo,contemplas la personas que se bañan alegremente,haciendo más llevadero las calurosas tardes
del pueblo. Por último y para terminar,recalco la buena ubicación de la piscina,con aparcamientos por doquier,fácil
accesibilidad y el servicio que posee de restaurante para quién desee tomar café o un refresco sin necesidad de darse un
chapuzón.
Marcos Tenorio 2013.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







