Mis Pequeñas Cosas

domingo, 12 de febrero de 2017

RECUERDOS Y NOSTALGIAS DE MI PUEBLO (JUANA Mª TENORIO)

RECUERDOS Y NOSTALGIAS DE MI PUEBLO
(JUANA Mª TENORIO)...DEDICADO A MI PADRE
Bartolomé Tenorio Diaz.

Caminos.

Caminos que circundabais el pueblo
en tiempos gloriosos,cuando aún el
cemento,no había sepultado,vuestra
tierra fértil,fecundada por innumerables
plantas silvestres,con la llegada de las
primeras aguas otoñales.

Caminos,sendas y veredas,trazados por
vecinos,con pies calzados o descalzos
para comunicar,los distintos barrios
que conformaban y daban forma esta
pequeña villa,concebida alrededor de
la mina.

Bandadas de bisbitas,lavanderas y chamarices
invadían las inmediaciones del pueblo,con
la llegada del otoño,poniendo una nota de
color y armonía,con sus llamativos plumajes
y el trino,gorjeo, de sus cantes.

Tan solo nos queda recordar,mientras nuestro
cerebro,nos muestra como si de una película
tratara,aquella infancia y adolescencia,que nos
traslada aquellos años,cuando la evolución
parecía haber quedado detenida e inmovilizada
y la naturaleza aún no había sido maltratada.

 
De niña.

...De niña, jugaba con las muñecas,en mi casa
fantaseaba con ser mayor,imaginando un futuro
donde mis hijos crecieran,arraigados a este
pequeño trozo de tierra,donde germiné empapando
todo mi cuerpo de la esencia,que impregna su gente
embrujada por la belleza de las zonas que visitaba,
forjando,fraguando y esculpiendo poco a poco mi
personalidad,donde las costumbres y tradiciones trasmitidas fueron adheriendose a mi cuerpo de manera perpetua e imperecedera.


...Pensaba,que mis hijos, reemplazaría,a mis padres
los cuales a su vez reemplazaron a mis abuelos,en las
labores de la mina,y esta cadena jamás cesaría.
Pero llegó el día que un eslabón,de dicha cadena,quebró
y se rompió,quedando el pueblo sumido en el desencanto.
Hagamos que ese eslabón quebrado,vuelva a ser soldado
y de nuevo vuelva a fluir la vida,para que este pueblo
renazca de sus cenizas como ave fénix,y los rostros de
tristeza de los jóvenes,se transformen en semblantes
cargados de felicidad,prosperidad y bienestar....ese es
mi deseo.

 
El tiempo.

El tiempo pasa de manera inexorable,
implacable e inflexible,oxidando nuestras
vidas,que narcotizadas,anestesiadas y
adormecidas,va causando estragos a medida
que pasan los años.

Envejece,marchita y desluce,nuestros rostros
cual rosa,cortada,en un jarrón de cristal.

¿Que haría yo,si pudiera viajar en el tiempo?
Sin duda,traería de nuevo a mis padres a la vida.
Ellos que me dieron todo su cariño,apoyo y amparo
en momentos difíciles,comprometidos y complicados
que me arroparon cuando hacía frío,secaron mis lágrimas
cuando lloraba,sufrieron,cuando estaba enferma,rogando
y suplicando para que sanara.

Ellos sin duda,son la razón,por la que vivir y luchar, en
el momento que la vida,te muestra su lado más amargo.

El tiempo dice que lo cura todo,pero más que eso,quisiera
de nuevo volver a abrazar a mis seres queridos,de esa
forma zanjaría,todos los problemas que acucian mi vida.

 
Entre aromos y brezos.

Tierra roja ,que alimentas aromos y brezos
destilas aguas tintas,que descienden sobre
cabezos,tiñendo el paisaje de bellos colores
cuando el agua queda reflejada,en tu mirada.

Mi alma adherida,cargada de sentimientos,
camina de forma vaga,impregnando mis
entrañas de fragancias,anexionadas al vinculo
que un día brotara del vientre de mi madre,
sembrando y plantando mi semilla,para que
germinara ,en este trozo de tierra,donde algún
día alcanzaré la paz eterna.

¿Aromos y brezos,que resistid,el paso del tiempo
que será de mi pueblo,cuando mi esencia,se
haya ausentado y nuevas generaciones se
establezcan?. Mientras tanto seguid deleitándome
con la fragancia,aromas y perfumes de vuestras
bellas flores,que me envuelven en nostalgias.

 
Las piedras.

Las piedras y rocas, de mineral
que formaban parte de nuestro
entorno,han desaparecido,perdiendo
nuestra identidad minera,parte del
legado y herencia que nos dejaron
nuestros antepasados.

Esas piedras, que delimitaban,paseos
y plazas,fueron durante mucho tiempo
testigos mudos,en los acontecimientos
del pueblo,en cuyos asientos los jóvenes
enamorados,prometieron fidelidad,eterna
mientras besaban sus rostros,cobijados
bajo los aromos.

Sirvieron,para el descanso de abuelas y
abuelos,con interminables charlas en
donde relucían,los rostros,curtidos,bronceados
y tostados,por el sol, implacable de las duras
jornadas de la mina.

Hoy día, cuando todo forma parte de recuerdos
quiero mostrar estas,vivencias,de aquellos
maravillosos años,que forjaron,mi infancia
junto a mis padres y hermano.

 
Mi pueblo.

Mi pueblo es como un oasis, dentro
de un gran desierto,un oasis aletargado
adormecido,como un jardín descuidado
donde las flores dejaron de ofrecernos
sus bellos colores,fragancias,perfumes
y aromas,esperando que un jardinero
las rescate con mimos y cuidados,y que
el agua y el abono que necesitan
se transformen,en pólvora,que muevan
las grandes rocas,entonces la vida
de nuevo, volverá a fluir como antaño
y sus calles,plazas y plazoletas,se inundaran
de vida,como rosas y claveles,al recibir un
correcto abonado.

 
Recuerdos.

Soñaba de niña,tendida sobre la hierba
observando las bandadas de grajillas
que teñían el azul del cielo, de negro.
Algunas madres,recogían la ropa de la
ultima colada,que habían permanecido
sobre los tendederos,mecidas y secada
por la suave brisa.
Los niños en la era,jugaban a la pelota,
algunos,bastantes cansados y sedientos
emprendían,un corto trayecto hasta el
grifo,para saciar la sed,volviendo y
relevando algún compañero que iniciaba
el mismo trayecto.
Con la llegada del crepúsculo,un vozarrón
desde la esquina,anunciaba que mi reposo,
sosiego y quietud había terminado,me
despedía de mis amigas e iniciaba el camino
hasta mi casa.
Hay que hacer los deberes,pregonaba mi madre
mientras degustaba,un buen tazón de cacao
observando en la tele,las peripecias de Valentina
Aquiles y el capitán Tan.
Por la mañana el colegio,me producía,dolor de
barriga,con aquellas clases tan frías,deseando
que llegara la hora del recreo,para degustar las
ricas golosinas de Cati.
Así fue mi infancia,sencilla,simple y natural que
permanece en mis recuerdos,para entregarme a la
nostalgia,añoranza y melancolía,de mi querido
pueblo.

 
Barrio de Santa Barbara.

Barrio de Santa Barbara,alzas majestuosas
tus casas,dando la bienvenida,al nuevo día
que bañado por los colores dorados del astro
rey, te aúpas con solera,carácter y raigambre,
en el corazón de un pueblo,que late con brío
energía y empuje,ofreciendo resistencia, en estos
malos tiempos,donde la crisis generada por el
cierre de las minas,amenaza con forma de
guadaña,para segar la actividad,y convertir
tus calles,plazas y plazoletas en lugares desiertos
baldíos y yermos.

Nadie podrá,doblegarnos y someternos,en abandonar
un barrio,donde nuestros antepasados plantaron
unas raíces,que regaron,con el sudor de su frente
y la sangre que corrían por sus venas.
Un barrio que lleva el nombre de nuestra Santa,
la cual imprime,en cada uno de nosotros,marcado
con fuego,talante,firmeza y garra,para resistir todo
tipo de inclemencias,rigores e intransigencia.

Barrio de Santa Barbara,despides el día,bañado de
nuevo por el color dorado,pronto la luna,acariciará
tus calles de sutiles,tintes plateados y en las minas
reinará el silencio,quebrado,por algún cárabo,reencarnado
que pedirá con devoción,fervor y fe,la reapertura del
filón.

 
Sentimientos.


Sentimientos,tristes,apenados,afligidos
afloran por los poros de mi piel,cuando
recorro las callejas del pueblo,en una
sensación donde el aire,se muestra pesado
cargante e insoportable y me cuesta respirar
produciéndome una extraña impresión que
me ahoga y asfixia,cuando recuerdo las
personas que habitaba sobre estas casas.

Lágrimas,surgen de mis ojos,lágrimas pulcras,
limpias y aseadas,que recorren mis mejillas,al
comprobar que todo permanece mudo, callado,
olvidado y el silencio sepulcral,extiende sus
tentáculos,dominando,sometiendo,subyugando
el bullicio,algarabía y griterío de antaño.

Cierro los ojos y recuerdo,cuando cría,estas
esquinas,abarrotadas de niños y niñas,jugando
a la rayuela,bolindros,combas y muñecas,bajo
la tenue luz de una farola. Todo eso ha sucumbido
en un corto intervalo de tiempo,mostrando toda
la crueldad e impiedad, las cuales solo encuentra
resistencia,en el poder de nuestros recuerdos y sueños.


Recuerdos y nostalgias de mi pueblo,dedicado a mi
padre...(Bartolomé Tenorio Diaz)

Continuará.







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