Mis Pequeñas Cosas

martes, 9 de septiembre de 2014

Clasificado "S".........El Mirón (Voyeur)

Clasificado “S”

El mirón (voyeur)

...Domingo era conocido en el pueblo como Mingo,y estaba felizmente casado con Bárbara,a la cual conoció en etapa escolar. Al regreso del servicio militar, la feliz pareja contraía matrimonio,hospedando en casa de los padres de la joven,hasta que Mingo conseguía una pequeña casa a las afueras del pueblo,con un buen terreno al cual tras un duro trabajo logró levantar una pared de casi un 1'60 metro de altura que rodeaba la casa convirtiendo esta en un precioso huerto.La casa, cercana a los colegios,motivaba a Mingo y Bárbara,a poseer un bebe para inscribirlo en el colegio cercano...tras múltiples intentos,no pudo concretarse ningún embarazo y el feliz matrimonio no volvió a intentarlo más.Una de las ventanas de la casa,poseía una vista excelente,paso obligado de los alumnos que regresaban y abandonaban el colegio según los horarios.....corría el año 1969 y en las adolescentes se implantaba la moda de las minifaldas,creando furor en los varones que las observaban con miradas insinuantes,sugerentes y evocadoras. Mingo se encontraba en la habitación reparando una de las ventanas y de modo totalmente casual,miraba a través de la misma observando como las adolescentes con minifaldas regresaban a casa tras dar las clases.Este hecho produjo en Mingo una sensación de placer,jamás descrita anteriormente,pues en la situación en que se encontraba sin ser observado por nadie y oculto en la habitación,concentraba sus cinco sentidos imaginando,figurando y fantaseando una supuesta cita erótica con la joven.Este hecho de observar por la ventana a las adolescentes que regresaban del colegio,se convirtió en fetiche, y desde ese momento jamás faltaba a su cita diaria.Totalmente ajena de la nueva afición de su marido,Bárbara no sospechaba nada,pues hacía ya años que la relación había dejado de existir entre ambos.Con la llegada del verano y las vacaciones,las jóvenes por unos meses dejaron de asistir al colegio.Este hecho provocaba en Mingo una situación comprometida....faltaba su dosis necesaria,como una taza de café o un pitillo.Esto provocó en Mingo,un estado de ansiedad,el cual sería apaciguado con nuevas formas de observar a mujeres, para dar rienda suelta a sus instintos obscenos,lujuriosos y placenteros que calmaran su estado.Un domingo cualquiera del mes de julio,salía con su pequeña motocicleta a dar una vuelta por el campo,a una zona donde muchos adolescentes acudían con sus novias.El gran pinar junto con eucaliptos diseminados,ofrecía un buen lugar para los primeros escarceo amorosos.Tras dejar la motocicleta escondida en unos eucaliptos,Mingo subía por una pequeña pendiente con algunas rocas,de la cual se obtenía unas vistas excelentes pero algo lejanas del lugar,donde los adolescentes obtenían intimidad para entregarse al placer.Con la realización del acto sexual, los adolescentes volvían al pueblo y Mingo inspeccionaba el lugar,encontrando en el sitio un formidable colchón vegetal,realizado con hojas de eucalipto....poco después se lamentaba de no haber poseído unos binoculares,pues estos acercarían las imágenes hasta prácticamente un palmo de los ojos.La idea de los binoculares rondó la cabeza de Mingo,mientras volvía a casa,pero debería trazar un plan para que su mujer no sospechara nada.....y el plan lo encontró rápidamente al observar unas pequeñas perdices....necesitaba unos binoculares para observar las perdices con sus crías y atraparlas tras observar el lugar exacto.Y esta historia fue la que contaba a la mujer...¡Pero Mingo,amor mío,siempre has capturado las perdices sin ayuda de binoculares!...exclamaba Bárbara,con rostro perplejo.....si, llevas razón,pero hoy día con los nuevos guardas contratados por los cotos de caza, hay que tener mucho cuidado y los binoculares me ofrecerán gran ayuda....(vaya estrategia,ni el mismísimo Rommel,hubiera firmado este astuto plan)..y de dónde vas a conseguir los binoculares,pues aquí en el pueblo no creo que distribuyan y vendan esos aparatos...respondía Bárbara.Mañana mismo que es lunes me traslado a la ciudad,con el autobús,estaré de regreso sobre el mediodía.....bien pues si vas a la ciudad me traes unas semillas de geranio,lavanda y también cupones y algunos décimos de lotería...respondía,Bárbara....todo lo que desees amor mío..respondía,Mingo, con una sonrisa socarrona,burlona y pícara.Por fin había conseguido su objetivo y esa noche no pegaba ojo imaginando las escenas que viviría a través del objetivo de sus binoculares.Por la mañana,muchos vecinos aguardaban la llegada del autobús y preguntaban a Mingo a que se debía su viaje a la ciudad...este respondía a todo el mundo con la misma respuesta...¡Viaje de rutina,nada más, a comprar unas semillas!...ya en la ciudad,Mingo preguntaba por alguna tienda de aparatos...mire allí enfrente hay una tienda que vende electrodomésticos y todo tipo de aparatos...respondía un viandante al ser preguntado por Mingo.En la tienda pudo observar en la estantería,una buena muestra de aparatos....¡Quisiera unos binoculares de buen alcance,sabe usted,es para observar aves!...exclamaba de nuevo con una sonrisa.....bien, para observar aves le recomiendo la prestigiosa firma Zenith..10x50 que viene equipado con lentes Carl Zeiss Jena y es ahora lo mejor que puede encontrar en el mercado..por supuesto los binoculares vienen protegidos en una fabulosa funda de cuero..-respondía el vendedor...¿Y el precio?...preguntaba con prontitud Mingo...bueno el precio es lo de menos,sabe usted que estos binoculares son excelentes,habrá marcas más baratas pero yo le aseguro que la calidad de imagen es inferior,comparado con estos...su precio es de 15.000 pesetas con 2 años de garantía....¡Me lo quedo!..exclamaba, con un fuerte apretón de manos.Con la primera compra realizada...quizás la más importante por su interés...quedaba aún las semillas de geranio,lavanda, cupones y décimos,que la realizó en un instante. Satisfecho con la compra realizada,volvía para el pueblo,solo quedaba un pequeño problema que solventar...¡Las 15.000 pesetas invertidas en la compra!...con ese dinero mi mujer podría disponer para comprar una nueva lavadora de esas automáticas...pensaba mientras contemplaba el paisaje desde la ventanilla. En casa después de un buen viaje,enseñaba primero las semillas de lavanda y geranio para posteriormente entregar los cupones...por último enseñaba los fabulosos binoculares...¡Y esto cuanto te ha costado...parecen bastante caros!....exclamaba Bárbara....que va, este aparato me ha costado 5.000 pesetas...(fingiendo y mintiendo como un cosaco del alto volga).Esa misma tarde para probarlos,daba una vuelta por los campos del pueblo,llevando una grata impresión....¡Vaya aparato,como se deben ver las chavalas!..exclamaba en silencio,sonriendo, deseoso de que llegara el fin de semana....y el fin de semana llegó con muy buena temperatura.....Mingo con todo preparado,había realizado de modo artesano una caja de madera recubierta de cuero negro....en cuyo interior iría alojado los binoculares con su funda,de esta forma no levantaría sospechas.Llegado al lugar, alojaba la motocicleta en el mismo lugar de siempre y ascendía la pequeña pendiente hasta llegar a la roca.....aún no había llegado nadie al lugar,y este aprovechaba el momento para perfeccionar las lentes....apenas transcurrida media hora, una pareja se acercaba hasta el lugar y Mingo miraba a través de su objetivo.....¡Pero si es la hija de Carmen y el hijo de Rafael...vaya,vaya!..exclamaba en silencio, desde su privilegiado enclave...pronto la pareja comenzó a retirar las secas hojas de eucaliptos y cambiarlas por otras recién cortadas de los frondosos eucaliptos,formando un colchón vegetal,cómodo y confortable...seguidamente,comenzaron a desvestirse,ajenos a que estaban siendo observados...Mingo mientras,no apartaba la mirada de su objetivo...con la mano diestra sujetaba los binoculares,con la izquierda...(ya os podéis imaginar).consumado el acto, los adolescentes volvían a vestirse y abandonar el lugar......Mingo por su parte ya hacía rato que había abandonado su roca...la felicidad que emanaba de su rostro,reflejaba el momento de placer vivido tras la roca indiscreta.Las próximas semanas y meses,Mingo se entregaba por completo a su afición,buscando nuevos lugares desde el que observar..su mujer mientras,ajena a todo creía que su marido buscaba pequeñas perdices,para criar.........pero cómo dice un manido refrán...”tanto va el cántaro a la fuente....”....algunos adolescentes,habían comenzado a sospechar,que últimamente se veía mucho la motocicleta de Mingo los fines de semana,cuando volvían de sus relaciones.....pero jamás sospecharon que el tal Mingo volvía precisamente de observar a sus amigos. Fue de modo casual,una de las tardes, que este fisgoneaba de modo oculto a unos adolescentes que se bañaban completamente desnudos en un pequeño dique de la localidad.......ajeno al ser observado el observador,este nuevamente se entregaba a sus placeres con obscenidad,impudicia y lujuria....a punto de consumar el acto de la masturbación,fue sorprendido por una voz que decía........”alto a la guardia civil”......sorprendido por la voz, este comenzó a huir,dejando los binoculares sobre la pared de una casa abandonada......llegado hasta la casa,con rostro atemorizado,espantado y alarmado...su mujer preguntaba...¿Que te pasa Mingo?..la guardia civil casi me coge atrapando perdices...¡Y los binoculares!..exclamaba Bárbara....creo que los he perdido.Días después la noticia se difundía por el pequeño pueblo llegando hasta los oídos de Bárbara........¡Con que cogiendo perdices!..exclamaba de modo bastante malhumorado Bárbara.Aunque esta noticia estuvo a punto de separar para siempre el matrimonio,Mingo se ponía en manos de un especialista que curara esta enfermedad surgida hace años....en el pueblo todo el mundo recuerda esta historia,aunque algunos dicen que mirones siempre habrá,pero son tan especialistas que prácticamente pasan desapercibidos.


Un relato de Marcos Tenorio Márquez 2014.

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