Mis Pequeñas Cosas

lunes, 25 de marzo de 2013

Un día de gurumelos



Un día de gurumelos.

.............Amanecía una mañana de sol radiante y buena temperatura,el rocío de la noche anterior se adhería a nuestros
zapatos formando una película de fina agua.Un camino de dificil acceso, pedregoso,serpentaba los antiguos vaciaderos  de
mineral,hasta introducirse en  un bosque de  pinos carrascos y  piñoneros.El canto del  cuclillo nos acompañaba,mientras
daba buena  cuenta de  la plaga  de procesionaria  que azotaba  los numerosos  pinos.Trás abandonar  el bosque  de pinos
llegamos  hasta  otro  bosque,ahora  de  eucaliptos,su intenso  aroma  balsámico  llegaba  hasta  nuestros pulmones,para
deleitarnos con  su poder   descongestionante.Por fín  ya se  divisaba las  primeras encinas  de la  dehesa,innumerables
arroyos de agua fresca y cristalina,surcaban las tierras bajas hasta fusionarse formando un profundo barranco,delimitado
por jaguarzos,adelfas y zarzamoras,desde dónde el mirlo entonaba un precioso canto de bienvenida a la recien  instaurada
primavera.Alambradas de  espinos delimitaban,cada  una de  las parcelas,tras  secarnos los  pantalones al  calor de  una
hoguera,nos dispusimos a buscar  este sabroso hongo,llamado en  la provincia de Huelva,  gurumelo,cuyo nombre científico
es...Amanita ponderosa.No sabemos muy bien a que se debe su  nombre,pero todo el mundo destaca que en el vecino país  es
conocido cómo"cogumelo" que significa seta,y esa pueda ser la razón del nombre....gurumelo.Al poco tiempo de iniciar  la
busqueda,mi amigo Manuel,ya se  preparaba para sacar el  primero,un hermoso ejemplar,aún en  su fase cerrada,vulgarmente
conocida cómo "papa" .La  tierra fresca adherida y  su intenso aroma,nos animaron  a seguir buscando con  intensidad,poco
tiempo después fué  Pepe,el que obtuvo  fortuna,al encontrar uno  abierto,de pié compacto  y denso,su reciente  sombrero
convexo,había  abierto  durante la  noche  pués dicen  los  entendidos que  es  durante la  fase  de luna  llena  cuando
desarrollan,para desplegar y abrir su precioso sombrero,que reluce  cuando los tímidos rayos de sol,proyecta su halo  de
luz sobre la corona.Animados por  los primeros gurumelos de la  mañana,seguimos buscando por las zonas  dónde con cierto
misterio,suelen salir,cuando el tiempo favorece.No todas las encinas nos deleitan con tan extraordinario manjar,hay  que
saber los sitios dónde  nacen,si el año se  muestra favorable y las  lluvias han sido generosas,dice  un refrán..."Si no
llueve en enero...ni turmas ni gurumelos".Transmitido de padres a hijos,los sitios dónde se encuentra tan extraordinaria
seta,son custodiados,protegidos  con celo  de terceras  personas que  puedan mermar  en años futuros estos privilegiados
escenarios.Con la llegada del  mediodia,nos dispusimos a comer  un trozo de pan  con embutidos,que nos diera  suficiente
fuerza para seguir hasta la  tarde,sentados bajo una encina,pudimos comprobar  el silencioso vuelo del gran  duque (buho
real) dirigirse hasta la cercana sierra,dónde aguardaria la  llegada del crepusculo para salir a cazar.Con los  canastos
de mimbres repletos de  setas,tuvimos que echar mano  de las socorridas bolsas  de plastico,hoy día prohibidas,pues  las
esporas  del   hongo  en   dichas  bolsas   no  esparce   su  contenido   por  el   suelo,poniendo  en  peligro  futuros
nacimientos.Declinando la  tarde por  el horizonte,  nos vimos  forzados a  dejar de  buscar,aún quedaba más sitios dónde
encontrar este fabuloso hongo,pero el  largo camino de vuelta,hizo que  tomáramos esta decisión.De vuelta para  casa, mi
amigo Pepe,tuvo una extraordinaria idea,regresar por carretera.En la carretera que une Tharsis de Alosno,esperaban  tres
hombres,con canastos y bolsas,cargados de gurumelos.Al poco rato y trás hacer autostop,un vehiculo se detuvo,yo con  los
canastos y  bolsas accedí  al interior,  mientras,Pepe y  Manuel,aguardaban la  llegada de  otro vehiculo.Ya  en Tharsis
reunidos  los  tres  amigos,pesamos  tan  importante  carga,con  un  sencillo  peso,  pesamos  por  kilo  tan importante
carga,alojando un resultado de 24 kilos  600 gramos, repartimos los gurumelos en  tres partes de 8 kilos y  el que pesaba
600 gramos nos lo comimos asado esa misma tarde.

Marcos Tenorio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada