Mis Pequeñas Cosas

miércoles, 9 de enero de 2013

LA VIEJA MEDALLA


         
La vieja medalla.


Las encinas del Barrito se vestían de gala. Un  manto de flores multicolores adornaban sus alrededores. Las jaras,  con sus
blancas flores, emanaban  una dulce fragancia,  donde las abejas   recolectaban pólen. El  silencio se interrumpía  por el
canto del pinzón, bello  y melancólico. Las abubillas, con  su hermoso plumaje correteaban  en busca de alimento  para su
prole, que reclamaban desde encinas cercanas. Los paseos hasta la ermita,siempre que mi trabajo me lo permitiera  solían
ser una o  dos veces a  la semana,unas veces  acompañados por mi  mujer y mi  perro labrador de  color negro azabache. En
cierta ocasión acompañado sólo  por mi perro,cambié la  dirección de mi paseo,  me abrí paso por  un sendero de jaras  y
jaguarzos,sobre un tomillo observé un objeto dorado casi oxidado,me acerqué y recogí......¡¡Cual fue mi  sorpresa,cuando
logré distinguirlo!!......Ante  mis ojos  aparecía  una  vieja medalla  de Santa  Bárbara. El  cordel que lo sujetaba se
deshacía al contacto con mis dedos,al dar la vuelta a la medalla......Exclamé...¡¡Pero si se trata de la primera medalla
de  la  romería!! . Efectivamente,  grabado sobre  el  reverso  de  la la  medalla  rezaba;  "Romería  en honor  de  Santa
Barbara,Tharsis 1987",con  mi gran  descubrimiento continué  mi camino. Al  llegar a  la  ermita,recé  un padrenuestro  y
proseguí hasta  la fuente,  donde  enjuagué  mi frente,del  sudor que  brotaba. Un leve  dolor en  el pecho, me mantuvo en
alarma. Por el carril  que conduce al  Barrito, me dispuse  a salir,la dolencia  aparecía y desaparecía,con  amagos de fuerte
dolor,el corto trayecto hasta el asfalto, se hacía interminable,mientras dejaba atrás un campo repleto de florecillas,rojas
gualdas y amarillas. El melódico canto del triguero,advertía que la carretera se acercaba,y que algún alma caritativa y
buena me acercara hasta casa.


Un joven  profesor que  regresaba desde  Cabezas Rubias,me  acercó hasta  el pueblo.  Llegado a  Tharsis llamé  a mi mujer,y
rápidamente pusimos rumbo al consultorio médico. Un médico de origen árabe me trató con delicadeza y respeto.En tono de
humor,para quitar hierro al asunto .. Preguntó........¿ Es usted ciudadano español?..¡¡Hombre!!.. respondí.....Perdone
,pero parece usted ,ciudadano de mi país,¡¡Sí, mucha  gente me confunde!!.Con celeridad, me dio  un volante  para Huelva.
El viaje hasta Huelva, discurría con  la incertidumbre del dolor que soportaba,  no podía imaginar su procedencia u origen. Al no  poder
cambiarme de ropa, en mi bolsillo  continuaba la vieja medalla, hallada en  las inmediaciones de la ermita. El  Hospital
Juan  Ramón  Jiménez,  recibía  mi  llegada. Al  momento  pasé  a  consulta, fui recibido por un  médico  joven , simpático   y
dicharachero,tras una breve consulta en la que respondí a preguntas, me hizo varias analíticas,y me dijo que esperara en
la  sala. En la  sala, colmada  de  personas,  entablé  conversación  con  una  joven  pareja  a  la  cual  observé   muy
apesadumbrada....¡¡Pregunté!!.¡¡Que pasa!!. De momento respondieron con lágrimas  en sus ojos,y un llanto, se tornaba  en
desencanto ¡¡¡Mi hija de 4 añitos está muy enfermita!!... Al momento,una enfermera salió a la sala ¡¡Familiares de María
Esperanza!! ...El  desasosiego se  apoderó de  la joven  pareja ¡¡Sí!!..Respondieron  al unísono.....¡¡El  doctor quiere
hablar con  ustedes!!........ Desatendiendo  mi dolor  los acompañé,esperé  al lado  de la  consulta,al poco tiempo unos
gritos me sobresaltaron,desde la consulta el llanto de la joven pareja hacían que mi dolor se acentuara.

                                                                    
                                                            II        
    
..................La puerta  de la  consulta se  abrió,una joven  pareja abatida  por el  dolor se  postraba ante mí sin
lágrimas en sus  enrojecidos ojos,traté de  consolarlos soportando mi  tremendo dolor que  por momentos me  ahogaba. Una
ligera calma,y el marido hablaba..-la tienen que operar a vida o muerte, su apendice está perforado,sólo un milagro  puede
salvar  a mi  pequeña. En esos  momentos comenzó  a llorar,la  intensidad de  sus llantos   originó que  más personas  se
acercaran e interesaran por  su estado. De nuevo  la consulta se abrió,una  enfermera de educación exquisita,les  llamó,
sentados  ante  el  cirujano,abatidos, desconsolados  y  con  la mirada  perdida,  escucharon  al cirujano  decir  estas
palabras. La operación va a resultar difícil, su apéndice se muestra perforado,la infección la estamos tratando en  estos
momentos,pero   os  aseguro   que  no    garantizo   nada.  Sacando   fuerzas  de   flaqueza  de   sus  destrozados
cuerpos...¡¡Preguntaron!!  Doctor..¡¡Sobre  que  hora  van  a  operar  a  mi  pequeña!!....Una  pausa.............  Y la
respuesta......Lo  antes  posible,la enfermera  les  avisará.......¡Podemos verla  !..Sí  subid pero  sólo  un momentito
eh..Abandonaron la consulta,yo aguardaba a la salida.....¡Pregunté!...¡Que pasa,la van a operar! ¡Sí!...la van a  operar
lo antes posible..-respondió  el marido...ahora subimos  a verla en  la UCI. En  esos momentos mi  mujer me reclamaba,desde la
consulta nº 5  requerían mi presencia. Ante mí el joven doctor que me atendió a mi llegada al centro.

Bien, he de decirle que todo está perfecto,las analíticas que le he mandado a hacer no muestran nada serio,su dolor puede
deberse a una  mala postura u  otro tipo de  dolencia de origen  reumático...Sus palabras me  tranquilizaron, pues yo me
temía algo  serio,unas pastillas  y reposo,y  se pondrá  mejor se  lo aseguro. Dando  las gracias  al doctor  abandoné la
consulta,de pronto introduje la mano  en el bolsillo,ahí seguía la vieja  medalla,con fuerza la recogí y llevándola  a
los  labios  la  besé.  En la  sala  de  familiares,me  encontré de  nuevo,con  la  joven  pareja,sus rostros  denotaban
cansancio. Acurrucados  sobre  los asientos  metálicos,con  la mirada  perdida...les  pregunté...¡Han visto  a  la niña!
¡Sí!.exclamó  el  marido..-se encuentra  dormidita,toda rodeada  de  cables..-pobrecita,mi pobre  niña.Traté  de
tranquilizarlos con palabras de consuelo...de nuevo requerían su presencia.

Desde la consulta,con toda urgencia,les  decían que la operaban de  seguida, hasta la zona de  quirófanos acudimos. En el
pasillo esperamos,los minutos transcurrían con lentitud y las horas resultaban eternas,hasta que un ascensor se abría  y
aparecía la pequeña,transportada por un celador con dos enfermeras a los lados,con oxigeno y entubada,de nuevo la  joven
pareja no pudo aguantar y rompieron a llorar. Se abrazaron a mí y traté nuevamente de consolarlos con palabras de aliento
y optimismo. Cuando estaban  más calmados,recuperé la   vieja medalla de  mi bolsillo,ante su  presencia se la  mostré,le
comenté  que  era la  patrona de  mi pueblo  Tharsis,y que  esta misma  mañana,me la  había encontrado   en los terrenos
aledaños  de  su  ermita.  Se  aferraron  con  fuerza  a  la  medalla  y  con  una  fe  inquebrantable  estas   palabras
dijeron..!!!.Santa Barbara bendita,haz que mi niña se cure,visitaré tu ermita!!!
Así con la medalla sobre sus manos y entre llantos, continuó aferrada a ella.

                                                      III                                                   
               ...........Las puertas de  quirófanos, permanecían cerradas,el  tiempo transcurría lento,la  vieja medalla permanecía  en
manos de la joven  pareja. En quirófanos un brillante  equipo de cirujanos,batallaban para  salvar la vida a  la pequeña,
intensas horas, dónde la tensión se palpaba  en el ambiente y el sudor brotaba  por la frente. La esperanza de vida de  la
pequeña, desfilaba sobre el filo de una navaja,más  allá de quirófanos, la pareja rezaba en silencio,a  cualquier enfermera
 que salía o entraba  en quirófanos se le preguntaba,cuya respuesta  siempre negativa era ¡¡Lo siento pero  no puedo
decirles nada,es otro  equipo el que  opera a  su pequeña!! ¡¡Perdonen!!  La tarde,daba paso  a la noche, casi cuatro
horas de operación y nada se sabía, me interesé por  su estado,les pregunté que si querían comer o beber,la respuesta
negativa ,la aceptaba, pues yo en su lugar tampoco podría  comer. De pronto se abren las puertas de quirófanos y  aparece
una figura alta,vestido de color verde,su estado denotaba  cansancio,por el duro esfuerzo realizado, cómo un resorte  la
pareja  se  levantó  de  sus  asientos,corazones  revolucionados  buscando  respuestas.....¡¡Doctor,Doctor,como  está mi
pequeña!! ...-bueno les debo decir  ante todo,que la operación ha resultado larga y tensa,la peritonitis es grave por  las
toxinas que se  esparcen por el  cuerpo,se ha reducido  dicha infección pero  tenemos que ser  cautos y precavidos porque la gravedad
persiste!! .  Hemos realizado  una apendiceptomía,con  técnica laparoscópica  y cómo  les dije  debemos esperar,en  estos
momentos se encuentra  en la sala  de anestesia donde  se recupera,luego subirá  a la UCI  para continuar su  proceso de
recuperación.....¡¡Cuando podemos verla!!..una pausa..-pues cuando pase a UCI pasareis a verla....¡¡Gracias Doctor!!
De nuevo,la incertidumbre,las palabras del  doctor habían dejado sabor agridulce,  se alargaba la tensa espera,dónde  el
sueño provocado por el cansancio comenzaba a cundir en la pareja,yo  mientras tanto bajé con mi mujer  a la cafetería
del hospital a tomar café,al subir también llevé café a la pareja,lo cual me agradecieron,

Sobre las doce de  la noche,avisaron a la  pareja para que pasaran  a la UCI,en aquella  habitación rodeada de cables  y
botellas  de  suero,con  respiración  asistida,  se encontraba  la  pequeña,las  lágrimas  nuevamente  hicieron acto  de
presencia. Con la vieja medalla en la mano,a través de los cristales,rogaron para que su pequeña mejorara,sólo media hora
de visita  estaba permitida,hasta  las ocho  de la  mañana, hora  de la  próxima visita,sus  cuerpos cansados durmieron y
reposaron hasta casi las  ocho de la mañana,hora  de visita,nuevamente pasaron a la sala,todo continuaba igual,pero  por
lo menos no se  había producido un empeoramiento  de su estado general,en  la consulta sobre las  once de la mañana  las
recibió el  cirujano,el cual  les indicó  que su  estado estaba  estable,que la  situación podría  mejorar o.....en esos
momentos se temieron lo peor,su resignación comenzaba lentamente a prender sobre sus corazones.

                                                         IV                                  
    ..............Aturdidos y cabizbajos volvieron a sus  asientos,el optimismo se volvía de nuevo  incertidumbre......¡¡Por
Dios!!..-necesito  una  noticia  buena,que  me  tranquilice  ¡¡Oh  señor  mio!!.Me  acerqué  hasta  ellos,sabía que
necesitaban todo nuestro apoyo,me convertí  en su psicólogo,comencé mi charla  recordando que los malos momentos  habían
pasado,su estado  mejoraría,la medicina  hoy en  día está  muy avanzada,además  contamos con  esta vieja medalla que nos
protege. Lentamente las horas avanzaban,hasta la hora de visita aún quedaba unas horas, la joven pareja ,nos pidió que la
acompañásemos a tomar café,nos recordó lo  bien que nos habíamos portado con  ellos y que podríamos volver a  Tharsis,ya
que nos encontraban  cansados y aún  mi dolor, aunque  remitía, todavía sentía  amagos. Antes de  llegar a la cafetería la
joven madre pasó a los servicios,una  mujer sentada en frente le dijo...¡¡Tenga  cuidado pues la luz no enciende!!  a lo
que la joven madre  respondió...¡¡No pasa nada,gracias señora!!  pero de modo intuitivo,al  tocar el interruptor la  luz
brilló, un halo de luz blanca de luminosidad intensa, brillaba en la pequeña habitación,sin dar importancia la joven madre
se unió al grupo y proseguimos  hasta la cafetería. Tomando café, la joven madre sin querer refirió lo que había sucedido
en el servicio,de momento un escalofrío recorrió mi cuerpo,mis vellos erizaron,cogí la mano de mi mujer que me notó como
mi rostro  palidecía por  momentos.........¡¡Estás bien!!...  exclamó....preocupada por  mi estado  físico ¡¡Sí!! estoy
bien,no te preocupes,la joven pareja  después de ver lo sucedido,me  preguntaron ¡¡Bueno,después de contar lo  que me ha
sucedido en el baño usted ha......!! ¡¡Sí!!........  palidecido.......le explico,son cosas sin importancia , las  cuales
pasan inadvertidas,pero la situación por la que atravesamos,con su pequeña en estado de gravedad...........¡¡Creo,amigos
míos que  se trata  de una  señal!!.... ¡¡Divina!!...respondieron  al unísono. Sí  creo que  sí......por momentos  sus rostros
brillaron y  una sonrisa  tímidamente comenzó a  dibujarse en  sus rostros..-cree  usted,en los  milagros...bueno creer,hay muchas
formas de creer,depende de la fe,si eres creyente,creerás, si no eres creyente pues pensarás de otra forma.....  Faltaban
pocas horas para  la visita,pero su  optimismo crecía por  momentos. A las  ocho en punto,media  hora antes de  abrir las
puertas,una  enfermera  hizo  esta  llamada  ¡¡Por  favor  padres  de  María  Esperanza!!  ¡¡Sí,nosotros  somos!!  ¡¡Que
pasa!!..¡¡Nada!!......el  cirujano  quiere  hablar con  vosotros,de  nuevo  los corazones  palpitando  y  el nerviosismo
apoderándose de su estado......¡¡Por favor,pasen...acomódesen!!.........bueno,les debo decir que su pequeña está fuera  de
peligro...pronunciar estas palabras,cuando  un estado de  histeria se apoderó  de la joven  pareja,rompieron a llorar, un
llanto  que  se   tornaba  en  alegría   y  bendición....¡¡Gracias  doctor,muchísimas   gracias,no  sabemos  cuanto   le
adoramos,gracias por salvar a nuestra pequeña!!.Saliendo de la consulta nos abrazaron,nos besaron,nos aclamaron,gracias
amigos míos por  vuestra ayuda desinteresada,de  momento recordaron lo  que había sucedido  en el servicio,y  besaron la
medalla ¡¡Gracias, Santa Barbara bendita,!! gracias hija mía. Pasamos a la UCI,la pequeña nos miraba y sonreía,una sonrisa
dulce,los malos momentos habían pasado,todos nos abrazamos,quedamos  para reunirnos en Tharsis y visitar la  ermita. Unas
semanas después  recibimos su  visita,la pequeña  de pelo  castaño y  ojos azules  irradiaba felicidad,llegamos hasta la
ermita y encendimos varias velas y tras un padrenuestro depositamos un ramo de flores.


Fuimos hasta el lugar  de encuentro de la  medalla,sobre el tomillo,  depositamos  otro ramo de flores.   ¿¿Una pregunta
queda en el aire?? ¿¿Fue el brillante  equipo de cirujanos,quien salvó a la pequeña  o tal vez el poder de la  fe?? creo
sinceramente que ambas cosas.
                                                                         
                                                 Fin                                               
                                                                                                
Un relato de Marcos Tenorio.....2011.  
                                                                                                                                                                                                                         

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